Argentina es el tercer exportador global de la oleaginosa y el mayor proveedor de harina y aceite derivados, pero la falta de humedad que desde hace meses afecta a los cultivos llevó a los expertos a recortar sus estimaciones para la actual temporada.
«La dura sequía provocó un recorte de la productividad media del 14%, causando adicionalmente la pérdida de un 3,2% de la superficie cosechable», explicó la entidad en su reporte semanal de granos.
En las últimas semanas hubo lluvias que aliviaron la situación de la soja en diversas zonas, como en el norte del país y en algunas zonas de las provincias de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe, las tres mayores productoras de la oleaginosa a nivel nacional.
Sin embargo, las lluvias llegaron tarde para otras áreas del país, como el sur de Buenos Aires, el centro-norte de Santa Fe y gran parte de Entre Ríos -la cuarta productora del país-.
Como consecuencia del fenómeno climático conocido como «La Niña», las precipitaciones se incrementarían en febrero y marzo, pero, si bien esto favorecerá a los cultivos, también podría incrementar el riesgo de enfermedades y plagas, según señaló la Bolsa de Cereales.
Hasta ahora, los productores llevan implantado el 99,7% de los 17,75 millones de hectáreas previstos para la soja 2008/09, menos de un punto porcentual por encima del registro de la semana previa.




