La deuda externa privada totalizó u$s47.042 millones al 31 de diciembre último, correspondiendo un 90% a pasivos declarados por el sector privado no financiero (SPNF) y el restante 10% a los pasivos registrados por el sector privado financiero (SPF).
«La disminución en los pasivos externos se vio reflejada en la mejora de los indicadores que relacionan la deuda externa privada con las exportaciones de bienes y servicios, el producto interno bruto (PIB) y las reservas internacionales», asegura el estudio de la entidad monetaria.
Los fondos frescos desembolsados al SPNF por endeudamientos financieros en 2006 representaron, en tanto, un nuevo máximo anual de u$s3.583 millones, lo que implicó un crecimiento interanual de 28 por ciento.
Las matrices y filiales aportaron el 30% de ese total, en tanto que el restante 70% fue obtenido de acreedores no relacionados.
Del total obtenido por el sector, u$s784 millones correspondieron a emisiones de títulos a no residentes, duplicando el valor del año previo.
Este acceso a los mercados internacionales permitió también mejorar el perfil de los pasivos externos del sector, debido a que parte de los fondos frescos fueron destinados a la precancelación de vencimientos, de acuerdo con datos del propio Central.
Por último, el estudio revela que la vida promedio de la deuda externa privada al 31 de diciembre pasado se ubicó en torno a los 2,5 años, 0,3 por debajo de igual cierre del año previo.




