El programa de Bioenergía ya tiene en marcha varios cultivos en tierra y en laboratorio. El de remolacha azucarera, de la que se extrae alcohol para biodiesel, se ubica en parcelas de La Consulta, departamento de San Carlos, pertenecientes al INTA.

Para los cultivos energéticos de colza, topinambur, girasol y jatropha se utilizan 30 hectáreas de una finca en Guaymallén, propiedad de la Universidad de Cuyo. Allí también se trabaja en la producción de biomasa con forestales de rápido crecimiento, que evitarían la desertificación producida por la alta demanda de leña y carbón vegetal para calefacción en zonas sin gas natural, para las que se cuenta con dos hectáreas.
Además, están en marcha los análisis de la cosecha de pulpa de tupinambur para la producción de bioetanol y la del aceite de colza para el biodiesel.
Los profesionales que forman parte del programa afirmaron que su intención es “participar en la matriz energética argentina en forma sustentable” y “dinamizar la producción agrícola con un nuevo destino viable económicamente”, que incluye la explotación de áreas hoy marginales para cultivos. Por eso, trabajan con especies
extrapampeanas, que se adaptan mejor a las dificultades del desierto cuyano.
http://www.diariohoy.net/accion-verNota-id-17152-titulo-Una_solucin_a_la_alta_demanda_de_lea_y_carbn




