Cuesta u$s 50.000 el sueño de tener una habitación propia en un hotel de lujo.La desarrolladora Dypsa levantará hoteles de la cadena Howard Johnson en distintas zonas turísticas del país. Los cuartos serán vendidos a inversores privados, que podrán lograr una renta anual cercana al 12%. También construirá en Uruguay bajo la misma modalidad. La firma se suma así a otros grupos empresarios que apuestan por este formato, de gran aceptación en Brasil y Estados Unidos, como una forma de encontrar financiamiento

El negocio hotelero comienza a dar un giro en la Argentina. La crisis financiera pegó fuerte en los niveles de rentabilidad de las empresas del rubro, y aparecen ahora estrategias en busca de recuperar terreno.
Aunque a paso muy lento, los empresarios locales importan un modelo que permite a inversores comprar habitaciones, para luego volcarlas al mercado de renta, un sistema muy común en los Estados Unidos, Europa y Brasil, y que aquí nunca escapó de las intenciones.
Dypsa, una de las desarrolladoras inmobiliarias más importantes del país, se transformó en el último jugador en incorporarse a este formato. “Acabamos de firmar un contrato para levantar hoteles de la cadena Howard Johnson, aunque la idea es que inversores particulares sean los propietarios de las habitaciones. Lo haremos en la Argentina y Uruguay”, precisó a El Cronista Issel Kyperszmid, titular de Dypsa.
Este negocio no es apto solamente para inversores de grandes recursos. El empresario precisó que “solo con u$s 50.000” se podrá cumplir el sueño de tener una habitación propia en un hotel de primer nivel. La rentabilidad que ofrece este formato es otro de sus atractivos. Dependiendo de la ubicación y la categoría del establecimiento, se puede lograr un beneficio anual de entre el 8% y el 12%.
“La idea es abrir entre dos y tres por año. Y para 2009 esperamos al menos arrancar con el primero”, dijo Kiperszmid, y agregó que buscan tierras “en las principales zonas turísticas”.
Para Howard Johnson esta otra forma de crecer en el país. Hoy está presente a través de 23 establecimientos que operan bajo la forma tradicional de hotelería, con el mando de un grupo conducido por el ex funcionario político Alberto Albamonte.
En Palermo Hollywood, el conglomerado argentino OWN Gruop será uno de los primeros en abrir las puertas de un emprendimiento de este tipo.
Se trata de un hotel boutique que demandó una inversión de u$s 1,3 millón, y que ofrece a los dueños de las habitaciones un retorno anual del 20%. Allí, el precio de las habitaciones, de más de 35 metros cuadrados (m2) se mueve entre los u$s 75.000 y los u$s 95.000.
First South American Investments (FSA), el brazo inversor del griego Grupo Libra en América del Sur, es otro de los que venderá las habitaciones de un hotel que tiene en carpeta.
Frente al Unicenter, donde levantan el complejo de oficinas Optima, desembolsarán u$s 15 millones para construir un “hotel corporativo”, y las habitaciones serán vendidas a privados.
En tanto, el Grupo Fen desarrolla uno bajo la misma modalidad –en Las Heras, entre Uriburi y Azcuénaga– donde las habitaciones, de unos 30 m2, se venden cerca de los u$s 128.000.
¿Qué tienta a los empresarios de este modelo? “Es una buena forma de financiarse”, comenta Nicolás Bonta, titular de OWN Group.
Noel Verger, gerente de la división hotelera de LJ Ramos, en tanto, sostiene que “los inversores deben saber que es una inversión con una tasa de retorno de siete a diez años”.




