Archive | Tecnología argentina

biosensores2

Tags:

Cientificos Argentinos desarrollan biosensores con nanopartículas para detectar glucosa en sangre

Posted on 04 diciembre 2014 by hj

Fue ideado por un equipo interdisciplinario y permite detectar indirectamente la presencia y cantidad de glucosa en una muestra. Se utiliza dentro de un dispositivo estándar para el análisis de reacciones electroquímicas. La clave radica en las nanopartículas de magnetita recubiertas con carbono, cuya producción demandó que las investigadoras utilizaran un método simple y de bajo costo de obtención. Por ahora, es una innovación de gran sensibilidad y rapidez que se aplica en mediciones experimentales de laboratorio

biosensores

Mercedes Arana, becaria del Conicet, junto a Paula Bercoff en los momentos previos a la producción de nanopartículas

Un equipo de bioquímicas y físicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) desarrolló un biosensor que permite detectar electroquímicamente y cuantificar la cantidad de glucosa (azúcar) en sangre. La clave del desarrollo es el uso de nanopartículas de magnetita (óxido de hierro) recubiertas de carbono, lo que proporciona al análisis una gran sensibilidad y rapidez.

La medición de glucosa en sangre es el método principal para la detección de la diabetes y constituye un procedimiento cotidiano para su control y seguimiento clínico, tanto por parte de los profesionales de la salud como de las personas que poseen dicha afección. Según estimaciones de la Federación Internacional de la Diabetes, en América Central y América del Sur 25 millones de personas padecen esa enfermedad, de las cuales el 27,4% todavía no ha sido diagnosticado.
Biosensor

 

biosensores2

Detalle del biosensor

Cuando el extremo inferior del biosensor entra en contacto con la glucosa desencadena una reacción enzimática que produce peróxido de hidrógeno (H2O2), más comúnmente conocido como “agua oxigenada”. Esta sustancia provoca una alteración en el flujo de corriente que puede ser medida y sirve como confirmación de la presencia de glucosa en la muestra.

El biosensor ideado por las investigadoras de la UNC tiene aplicación en mediciones de laboratorio, dentro de un dispositivo estándar que se utiliza para estudiar reacciones electroquímicas. Es decir, se analizan y evalúan reacciones químicas a través de las variaciones de corriente que estas producen.

¿Cómo funciona? El biosensor tiene entre sus componentes una enzima denominada glucosa oxidasa que, al entrar en contacto con la glucosa, desencadena una reacción enzimática que produce peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). La presencia de esta sustancia provoca variaciones de corriente en un circuito de corriente constante y estas variaciones son las que permiten cuantificar la cantidad de glucosa existente en la muestra. Se trata de una medición de tipo indirecta porque lo que se registra es la variación de corriente generada por el peróxido de hidrógeno.

Así, el biosensor tiene una doble función: por un lado, provoca una reacción química a través de sus componentes; y por el otro, se comporta como un electrodo que colabora en el registro de variaciones en el flujo de corriente ocasionadas por esa reacción.

Nanopartículas recubiertas de carbono

Una de las claves del biosensor es el uso de nanopartículas recubiertas de carbono. Paula Bercoff, una de las investigadoras del equipo, logró sintetizar nanopartículas de magnetita, un óxido de hierro que, además de propiedades magnéticas, tiene la capacidad de acelerar ciertas reacciones químicas.

Para producir estas nanopartículas, Bercoff ideó un método sencillo y de bajo costo. Se trata de una molienda de alta energía que consiste en introducir hematita –el óxido de hierro más común– junto con carbono en polvo y esferas de acero en un molino especial que gira a 800 revoluciones por minuto.

La proporción de los materiales precursores es tal que luego de pocas horas se obtienen nanopartículas de magnetita recubiertas con carbono. Durante el proceso de molienda, la potencia de la fricción y los golpes ocasiona que los materiales puedan alcanzar temperaturas locales de hasta 400 a 500 grados centígrados.

“Lo interesante de las nanopartículas –explica Bercoff– es que, por su tamaño tan reducido, la superficie expuesta es mucho mayor que si las partículas fueran más grandes, lo que favorece los procesos que se dan en la superficie y por lo tanto mejoran la calidad y cantidad de señal detectable en las mediciones».
En la imagen, polvo de carbono (negro), hematita (rojizo) y las esferas de acero, junto
al recipiente donde se producirán las nanopartículas

Por otra parte, la incorporación de un material conductor como el carbono les permitió registrar una mejor respuesta en términos de velocidad de reacción, que está en el orden de los 10 a 12 segundos, lo mismo que los aparatos de medición rutinaria que hay en el mercado. “Además –agrega Marcela Rodríguez, otra de las integrantes del equipo– mejoramos la sensibilidad, es decir, logramos detectar respuestas en muestras cuya concentración de glucosa es muy pequeña”. Las pruebas con el biosensor ampliaron lo que se llama “el límite de detección”, el mínimo valor a partir del cual se logra identificar y mensurar la presencia de una sustancia.

En este punto, Rodríguez destaca el trabajo de Bercoff: “Paula logró sintetizar las nanopartículas en un proceso sencillo y de bajo costo. Además, se puede obtener una cantidad importante de una sola vez. Cuando decimos cantidad importante estamos hablando de cinco gramos”, aclara.

Según los estudios y pruebas realizados, solamente con un 10% de nanopartículas en la composición final de la pasta que conforma el electrodo está garantizada la capacidad y calidad de medición.

Electrodos de pasta

A las nanopartículas de magnetita recubiertas con carbono se las mezcla con polvo de grafito, que forma el material de electrodo; glucosa oxidasa, un catalizador biológico que permite acelerar las reacciones químicas, y, finalmente, un aceite mineral que aglutina los diferentes componentes transformándolos en una pasta homogénea de fácil manipulación.

Este material es embutido en un tubo de teflón (que es inerte). El contacto eléctrico con el material de electrodo se realiza a través de un tornillo de bronce que funciona como conductor electrónico en la conformación del circuito eléctrico para registrar la información obtenida. Así, queda armado un bioelectrodo: el biosensor de glucosa que permite detectar la presencia y cantidad de glucosa.
Por Ariel Orazzi
Redacción UNCiencia
Prosecretaría de Comunicación Institucional

Fuente: UNC

http://www.unciencia.unc.edu.ar/2014/diciembre/desarrollan-biosensores-con-nanoparticulas-para-detectar-glucosa-en-sangre/desarrollan-biosensores-con-nanoparticulas-para-detectar-glucosa-en-sangre

Comments (0)

pintura3

Tags:

Investigadores Argentinos diseñan una pintura para descontaminar interiores

Posted on 03 diciembre 2014 by hj

Investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) estudian en laboratorio un recubrimiento especial de paredes que aprovecha la luz artificial para sanear ambientes. La clave es la utilización de un compuesto especial llamado dióxido de titanio modificado con otros elementos.

pintura3

Aunque no tan difundida como otros tipos de contaminación, los espacios interiores también están sometidos a un tipo de polución que puede afectar la salud y que proviene de los muebles, los sistemas de calefacción o desde el exterior por medio de los sistemas de ventilación. Sin embargo, recubrir las paredes con una pintura especial puede ser la solución para sanear los ambientes, tal como proponen investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

“Se están comenzando a usar mucho, sobre todo en Europa, materiales de construcción combinados con algún semiconductor, que la mayoría de las veces es dióxido de titanio, un compuesto muy económico, no tóxico y con buena actividad fotocatalítica. Ese material puede ser combinado con hormigón, yeso o pinturas para lograr una descontaminación del aire”, manifestó Milagros Ballari, que trabaja en el tema junto a Federico Salvadores en el Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC).

En un trabajo anterior Ballari estudió la descontaminación del aire de una calle de Holanda, para lo cual utilizó el mismo compuesto que se activaba por la acción de la luz solar: “Pensamos en aplicar la misma tecnología para descontaminar aires de ambientes interiores. El inconveniente es que en esos lugares no hay disponibilidad de radiación ultravioleta. Por lo tanto, tuvimos que recurrir a la combinación de dióxido de titanio con otros compuestos que extienden la banda de absorción a regiones de radiación visible”, continuó.

Según afirmó, una buena forma de utilizar las propiedades descontaminantes de ese dióxido de titanio modificado es por medio de su combinación con las pinturas de interiores que se usan para dar el acabado final a las paredes.

Ambientes contaminados

Los aglomerados de los muebles o las mismas pinturas con que se recubren emiten continuamente compuestos orgánicos como formaldehído, acetaldehído o tolueno, entre otros. También la contaminación puede provenir del exterior por las emanaciones del tráfico o de las industrias que ingresan a los ambientes interiores por los sistemas de ventilación. A la vez, otros gases, como el óxido de nitrógeno, son generados por los sistemas de calefacción de los lugares o las cocinas. Se trata de contaminantes que pueden provocar síntomas como dolores de cabeza, de garganta, fatiga o problemas respiratorios.

“Hicimos la pintura desde cero basada en una resina que se utiliza en la industria de pinturas de interiores. Además, reemplazamos el dióxido de titanio que trae la pintura de fábrica como pigmento por uno combinado con carbono, que se activa bajo luz visible y que tiene poder oxidante para descontaminar el aire de acetaldehído, presente en plásticos y lacas”, apuntó Salvadores.

Ensayos

El trabajo aún está en etapa de ensayo de laboratorio, con buenos resultados. “Trabajamos en un reactor, un pequeño recinto donde insertamos una placa recubierta con pintura. Allí irradiamos luz con lámparas fluorescentes y lo alimentamos con una corriente de aire mezclado con el contaminante. Tomamos muestras midiendo cuáles son las concentraciones de acetaldehído que entran y salen luego de pasar por la placa. El porcentaje de degradación en el reactor llega hasta el 60 por ciento, algo que depende de la humedad del aire y de las características del dióxido de titanio, entre otras variables”, continuó Salvadores.

Ballari agregó que el dióxido de titanio puro reacciona ante la acción de la radiación UV que proviene de la luz solar. Sin embargo, para que reaccione a la luz artificial de una bombilla eléctrica, por ejemplo, es preciso “correr” el umbral de sensibilidad del compuesto, algo que se logra combinándolo con otros químicos: “Ante la luz de las lámparas LED, por ejemplo, habría que utilizar dióxido de titanio con óxido de cerio. Con los fluorescentes actúa bien la combinación con carbono”, describió.

Por último, la investigadora sostuvo que la tecnología de producción de la pintura no es diferente de la que se usa comercialmente: “El costo adicional residiría en el reemplazo del dióxido de titanio convencional por uno fotocatalítico, que tiene un proceso de elaboración diferente. Sin embargo, se pueden ahorrar costos con el menor consumo de energía que supone instalar sistemas de ventilación que se usan habitualmente para descontaminar ambientes”, finalizó.

Fuente: Universidad Nacional del Litoral (UNL)

http://www.unl.edu.ar/medios/news/view/dise%C3%B1an_una_pintura_para_descontaminar_interiores#.VH9LANKUeEw

Comments (0)

fas1500 003

Tags:

La Fuerza Aérea Argentina estima lanzar su primer satélite hacia fines de 2015

Posted on 02 diciembre 2014 by hj

El pasado 8 de agosto tuvo lugar en la VI Brigada Aérea de Tandil la ceremonia de conmemoración del 102º Aniversario de la Fuerza Aérea Argentina. En dicha oportunidad el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza, Brigadier Mario Callejo, transmitió el usual mensaje anual a los hombres de la institución. Entre los diversos proyectos a los que se hizo mención durante la lectura del mismo, se mencionó que la Dirección General de Investigación y Desarrollo de la fuerza continúa trabajando en el desarrollo de un microsatélite de observación terrestre, el cual estará dotado de un sistema de propulsión de plasma, y que se estima su fecha de lanzamiento hacia fines de 2015.

fuerza

La noticia es alentadora si tenemos en cuenta que, a pesar del interesante nivel de desarrollo en el área satelital alcanzado por nuestro país, nuestras Fuerzas Armadas no cuentan aún con este tipo de tecnología en su inventario, siendo éstas de vital importancia a la hora de efectuar el monitoreo y control del territorio nacional, así como el de sus costas y zonas fronterizas, o la vigilancia misma del extenso Mar Argentino.

Durante su discurso, el brigadier Callejo expresó lo siguiente:

“A TRAVÉS DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO DURANTE EL ÚLTIMO AÑO SE HA CONTINUADO CON UNA SERIE DE PROYECTOS QUE PERMITEN QUE INGENIOS ARGENTINOS SE CONSOLIDEN EN ACTIVIDADES LÍDERES EN TECNOLOGÍA AERONÁUTICA Y AEROESPACIAL.

EN TAL SENTIDO SE CONTINÚA CON EL DESARROLLO DE UN MICROSATÉLITE CON PROPULSIÓN DE PLASMA, QUE NO SOLO PERMITIRÁ INCREMENTAR LA CAPACIDAD DE EXPLORACIÓN Y RECONOCIMIENTO AEROESPACIAL, SINO TAMBIÉN LA FORMACIÓN DE NUEVOS RECURSOS HUMANOS Y QUE DE NO MEDIAR CONTRATIEMPOS, SE ESTARÍA EN CONDICIONES DE SU SATELIZACIÓN HACIA FINES DEL 2015.

LA EXPERIENCIA ADQUIRIDA EN EL CAMPO ESPACIAL, PERMITIÓ A FINES DEL AÑO PASADO LANZAR EN FORMA SATISFACTORIA EL COHETE DENOMINADO “EXPERIENCIA CENTENARIO”, EQUIPADO CON DIVERSOS SENSORES PARA REGISTRO EN VUELO DE TELEMETRÍA, TRAYECTOGRAFÍA Y MONITOREO DE PARÁMETROS BALÍSTICOS A DIVERSAS ALTITUDES, LOGRÁNDOSE LA RECUPERACIÓN DEL INGENIO COMPLETO, COMO ASÍ TAMBIÉN TODA LA INFORMACIÓN REGISTRADA.”

El motor de plasma dotará al satélite con la capacidad de efectuar maniobras tendientes al mantenimiento de la órbita o de reorbitación del mismo. Los planes de la Fuerza Aérea contemplan la conformación de una constelación de microsatélites de observación terrestre.

Es de público conocimiento que el Instituto Universitario Aeronáutico (IUA) de Córdoba ha estado trabajando durante los últimos años en el desarrollo del propulsor, noticia que el blog publicó en su momento (ver aquí), a través del denominado proyecto PropelSat.

De momento, no transcendieron mayores detalles respecto al tipo de equipos de observación que conformarán la carga paga del satélite.

Según fuentes consultadas por nuestro blog, es probable que el lanzamiento se realice durante 2016, ya que los servicios de lanzamiento no han sido aún contratados.

En lo referido al área de vectores, se estima que la Fuerza Aérea estaría efectuando el lanzamiento del vector FAS-1500 a comienzos de próximo año.

fas1500 003

Mockup del cohete FAS-1500.

Conclusión

El retorno de la Fuerza Aérea a las actividades de desarrollo de tecnología en el campo espacial, tanto en el área de vectores como en la de satélites, es un hecho muy auspicioso para el país. Deseamos que se concrete con gran éxito, de manera que pueda ser el puntal de una extensa línea de desarrollo espacial, en este caso, aplicada a la defensa del territorio nacional.

Fuente:  Argentina en el espacio

http://argentinaenelespacio.blogspot.it/2014/09/la-fuerza-aerea-argentina-estima-lanzar.html

Comments (3)

DSC_1097 _3

Tags:

Graduado de la UTN Buenos Aires participó del aterrizaje de un robot de la misión Rosetta

Posted on 30 noviembre 2014 by hj

 

DSC_1131b

DSC_1097 _3

Diego Pazos, graduado de la carrera en Ingeniería Electrónica de la UTN Buenos Aires, es gerente de operaciones y mantenimiento de la estación ubicada a 40km de la ciudad de Malargüe (Mendoza) que tiene la Agencia Espacial Europea (ESA) para monitorear sus misiones no tripuladas al espacio. Para lograr que el robot Philae se posara en el cometa 67P, la estación argentina desempeñó un rol clave sobre el resto de las estaciones: durante los momentos previos y posteriores al aterrizaje en el cometa, la estación recibió la información desde Rosetta. Luego esa información viajó desde Malargüe a Buenos Aires, y desde allí a Alemania, por medio de la fibra óptica del Plan de telecomunicaciones Argentina Conectada, del Ministerio de Planificación.

¿Cómo fue tu trayectoria profesional hasta llegar a la responsabilidad que tenés hoy?

Empecé a trabajar desde muy joven en distintos lugares, e hice toda la carrera, incluyendo parte de la secundaria trabajando full time. Mi primer trabajo en el rubro de comunicaciones fue a los 21 años en Telemedia International Inc., del grupo Telecom Italia. En esa empresa realizaba Ingeniería de Campo y Equipos para Sudamérica, principalmente en Argentina, Chile y Brasil. Ahí tuve la oportunidad de trabajar con dos ingenieros que me marcaron para siempre, el Ing. Martín Cáceres y el Ing. Pedro Pablo García, dos personas de Operaciones, orientados a la solución de problemas.
Luego de la crisis del 2000, reducen el staff de ingeniería y comienzo a trabajar en Telespazio Argentina S.A., donde se estaba haciendo el Start up del Telepuerto más moderno de la Argentina. En principio trabajando en la parte de Networking para luego irme a la parte de RF y Hub Satelital. Con el paso de los años, fui creciendo hasta llegar a Director de Ingeniería y Operaciones en el 2007.

¿Cuándo y cómo te convocan a participar de este proyecto?
En el 2009, asumo como responsable de la unidad de negocios de Network & Connectivity. Como responsable de dicha unidad, ganamos la licitación pública internacional para la “selección de sitio para la instalación de la tercera antena Deep Space de la ESA (European Space Agency) en Sudamérica”.
En el contexto de dicha licitación realizamos el estudio de los sitios y emitimos una recomendación a la ESA. Finalmente se selecciona Malargüe, y Telespazio gana la licitación de “Provisión de servicios iniciales e interfaz con Argentina”. Ya sobre la finalización de la construcción de la Estación y ganamos la licitación de Soporte Operativo y Mantenimiento de la Estación, lo cual estamos haciendo desde fines del 2011, momento en el cual me radiqué, junto a mi esposa, en Malargüe, Mendoza, para desempeñarme como Station Manager de la mencionada Estación.

¿Cómo funciona la estación? ¿Cuál es tu trabajo concreto allí?

La estación de seguimiento de satélites de la ESA en Argentina tiene como propósito finalizar con la construcción de la red ESTRACK para estaciones Deep Space, complementando a las estaciones de Australia y España y, en definitiva, dándole autonomía operativa a la ESA durante las 24 hs del día con cualquier punto del espacio.
La estación está optimizada para operar con sondas y satélites distantes más allá del segundo punto de Lagrange y en se utiliza desde fines del 2012 para el TT&C (Telemetría, Telecomando y Control) de sondas y satélites en Venus, Marte y otros lugares del sistema solar, como el cometa 67P (Rosetta).En este proyecto tuve la suerte de poder seleccionar a los profesionales que componen el equipo, eso me permitió armar un grupo de trabajo muy bien compensado en término de habilidades y de aptitudes personales, todo esto hoy está brindando sus frutos.

El equipo de trabajo en la estación está formado por Ingenieros y Técnicos de distintas especialidades. Nuestra tarea de base es la de realizar mantenimiento predictivo, preventivo y correctivo de todos los sistemas que la componen; desde sistemas básicos, como generadores de energía, sistemas mecánicos de la antes y aire acondicionado a sistemas complejos como amplificadores de altísima potencia, amplificadores de bajo ruido criogénicos, sistemas ópticos de transmisión de ondas electromagnéticas y todo el equipamiento de banda base. Asimismo, el equipo está entrenado para operar la estación en fases críticas y hacer esto último de forma sistematizada o manual según el nivel de criticidad que se afronte. Esto es muy importante ya que la estación es operada remotamente salvo en situaciones críticas o de emergencia, en la cuales se opera localmente.

¿Qué considerás que te dio la Facultad, en todas las dimensiones, no solo la académica, para llegar donde estás hoy?
Estudiar ingeniería no es fácil, ni rápido, mucho menos la especialidad de Electrónica. Hacerlo trabajando, complica mucho mas todo aunque el día que te recibís, te encontrás con un título que certifica tu conocimiento pero con mucha experiencia sobre las espaldas. Trabajar en simultáneo con la carrera te ayuda a buscar los conocimientos necesarios para el trabajo de todos los días en la facultad. Gracias a eso pude aprovechar materias que para la mayoría no son tan interesantes, como Tecnología de Componentes de los componentes, donde se hacen análisis de confiabilidad de sistemas complejos, lo cual hoy o hoy es utilizado en toda la industria.

La facultad te da herramientas teóricas y conceptos, pero también te ayuda a forjar el carácter, la paciencia y la seguridad. En mi trabajo actual usamos conceptos de muchas materias de la facultad como Medios de Enlace, Electrónica Aplicada, Sistemas de Control, Electrónica Industrial, Sistemas de Comunicaciones e incluso de las Análisis Matemático y Física!. Hay muchos ingenieros con mucha experiencia en la Facultad y si los aprovechas, te llevás mucho con vos, el Ing. Rodriguez Mallo, el Ing. Navarro, el Ing. Lui Román Capo, el Ing. Furfaro, el Ing. Salvatore, el Ing. Muíño, el profesor Leitner, son profesionales que saben mucho y saben transmitir su conocimiento y te ayudan a conectarlo con la realidad.

Yo creo que los ingenieros graduados de la UTN en general y de la UTN Buenos Aires en particular, son distintos al resto. Tengo la certeza de que la facultad nos forma para posiciones de mucha presión y de toma de decisiones. La volvería a elegir sin dudas incluso sigo conectado con la facultad ya que tengo a mi hermana Sofía estudiando Ingeniería Industrial en la UTN Buenos Aires, además de que mi padre, Aníbal, es egresado de Ingeniería Eléctrica, también de esta facultad.

Fuente: Luciana Sousa · Prensa y Comunicación UTN

Comments (0)

25kilos

Tags: ,

Crearan una constelacion de satelites Argentinos de bajo costo

Posted on 29 noviembre 2014 by hj

El responsable de la empresa argentina que ya lanzó tres satélites explica los objetivos del futuro sistema distribuido de fotografía satelital, orientado a ayudar en tiempo real en el análisis de cultivos o instalaciones energéticas

beto

Una vista de Capitán Beto, el primer nanosatélite de Satellogic. Foto: Archivo
La industria aeroespacial está condicionada por la exigencia de reducir a su mínima expresión los posibles riesgos que conlleva conquistar el espacio. Y es así que muchas de sus hazañas y logros están cimentadas en estos conceptos. Salvo en la carrera por llegar a la Luna, la innovación estuvo atada a estas premisas, señala el responsable de la compañía argentina que puso en órbita a los nanosatélites Capitán Beto, Manolito y Tita.

«Desde entonces, no hubo nada disruptivo en los últimos treinta años, más allá de la televisión satelital y las comunicaciones. Hubo un estancamiento creativo condicionado por la exigencia del riesgo cero», dice Emiliano Kargieman, el especialista en seguridad informática que creó una empresa que apuesta a la puesta en órbita de satélites económicos, una forma de abrir a más empresas y naciones el exclusivo club de compañías capaces de fabricar y poner en órbita un satélite.

El actual contexto está basado en un equipo que tiene una inversión millonaria y que debe responder a una demanda de confiabilidad total, como el Arsat-1. En cambio, el proyecto de Satellogic, la empresa de Kargieman, propone una red satelital distribuida con varios equipos de menor costo, que se intercomunican y pueden suplir la falla del otro. A su manera, busca impulsar el desarrollo acelerado que tuvo la informática pero en el área espacial, con una fuerte cuota de experimentación.

No fue fácil para Kargieman liderar un proyecto basado con satélites educativos como los cubesats (el nombre técnico de estos nanosatélites con los que logró llegar al espacio). Tras un paso por el Centro de Investigación Ames de la NASA y con la experiencia de haber cursado en la Singularity University, se convenció de desarrollar su proyecto de fotografía satelital de la mano de estos equipos, que muchos ingenieros espaciales consideran simples juguetes académicos.

Así que los primeros pasos de Satellogic fueron recorridos con los Cubesats, con experiencias que vinieron de la mano del Capitán Beto en 2013 y Manolito un año más tarde, dos nanosatélites que sirvieron para validar este inédito desarrollo espacial.

Pasada esta etapa experimental, en donde se probaron los sistemas de navegación y comunicación, entre otros componentes, el paso siguiente de Satellogic fue el lanzamiento de Tita, un satélite mucho más grande que sus antecesores, con 25 kilos de peso.

Tita, que sigue la línea de los nombres de personalidades y que en esta ocasión recayó en la actriz argentina fallecida en 2002, es lo más cercano a esa futura constelación de satélites que planea establecer Satellogic en los próximos dos años.

A diferencia de los anteriores nanosatélites, Tita tiene un tamaño mayor, pesa 25 kilos y ya cuenta con prestaciones operativas de la futura red de fotografía satelital de Satellogic.

25kilos
Con 25 kilos de peso, este equipo deja de ser un Cubesat experimental para convertirse en un prototipo que servirá de base para los próximos 17 satélites que la empresa argentina planea lanzar desde fines de 2015, con un cámara que le permitirá poner a prueba la meta de registrar imágenes con calidad de un metro de resolución y una actualización de unos cinco minutos.

«Queremos ser la red de sensores de la Tierra con información en tiempo real para que las personas puedan tomar las mejores decisiones», dijo el ingeniero argentino.

Si existe algún punto de referencia para comprender la meta de Satellogic, Kargieman pone como ejeplo a Skybox Imaging, una empresa que Google acaba de adquirir por 500 millones de dólares para ampliar las prestaciones de su sistema de cartografía digital basada en fotografía satelital.

Con el lanzamiento de Tita, la provisión de servicios de fotografía satelital de Satellogic avanza a paso firme, enfocados en los sectores agropecuarios y de energéticos. «Es una prestación que estas industrias carecen, y que son vitales al momento de tomar decisiones para optimizar un cultivo o monitorear una instalación petrolera», dice el responsable de la firma, que intercambia trabajo y conocimientos con el Invap, la empresa que tuvo a cargo el desarrollo de los dos últimos satélites convencionales que la Argentina envió al espacio.

Cuánto fertilizante debe utilizar un agricultor para optimizar su producción o cómo monitorear un tramo de un oleoducto o gasoducto son sólo algunas de las preguntas que la red satelital planea responder en los próximos años.

«Es la democratización del acceso a la información, que antes estaba reservado sólo a gobiernos o empresas privadas con inversiones millonarias, y que nos permitirá responder a los desafíos que nos depara el futuro en materia de alimentos, agua y energía», agrega Kargieman.

Fuente: La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/1747178-kargieman-de-satellogic-queremos-ser-la-red-de-sensores-que-monitorea-a-la-tierra

Comments (3)

virtual

Tags:

Investigadores Argentinos crean un entorno de realidad virtual para enseñar a usar sillas de ruedas motorizadas

Posted on 25 noviembre 2014 by hj

Fue diseñado para pacientes con patologías como cuadriplejia o distrofia muscular, imposibilitados de mover libremente sus extremidades. El objetivo es que puedan aprender y adaptarse a su manejo. La iniciativa surgió como complemento de un desarrollo anterior realizado por los mismos investigadores: un dispositivo capaz de controlar este tipo de sillas de ruedas a partir de señales generadas por la contracción de cualquier músculo, incluso los del rostro.

virtual
El programa permite generar ambientes simulados, como una habitación, una casa o espacios abiertos
Las personas con cuadriplejia (parálisis de los brazos y las piernas) o distrofia muscular (debilidad en los músculos) poseen serias limitaciones motrices y por eso no pueden utilizar las sillas de ruedas convencionales. Para brindarles una manera de desplazarse en forma autónoma e independiente, años atrás un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y de la empresa Nexo Consulting Group desarrolló un dispositivo que permite comandar una silla de ruedas motorizada a través de señales mioeléctricas, las que se producen al contraer un músculo.

La ventaja de esta solución radica en su capacidad para captar la señal generada por el movimiento voluntario –por mínimo que sea– de cualquier músculo del cuerpo, incluso del rostro. Si el usuario tuviera alguna enfermedad degenerativa, con el consecuente deterioro gradual, podrían ir cambiándose los músculos elegidos para controlar el aparato.

Hasta ahora, el elevado costo de esa silla de ruedas especial, aunado a la falta de garantías de que el paciente pudiera adaptarse a su uso, representó una traba para sus potenciales destinatarios. Para resolver este inconveniente, el grupo interdisciplinario desarrolló ahora un entorno de realidad virtual para enseñar y entrenar en el uso de estas sillas motorizadas.

“Es un elemento facilitador en la etapa de aprendizaje. Permite que adquieran la destreza necesaria para manipular la silla de ruedas motorizada real, con una curva de aprendizaje más corta y de forma segura”, explica Diego Beltramone, director del Laboratorio de Ingeniería en Rehabilitación de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC y miembro del equipo de investigación interdisciplinario que llevó adelante el desarrollo.

La posibilidad de manejarla virtualmente también minimiza el impacto que implica para muchas personas comenzar a usar este tipo de dispositivo. “El programa permite una mejor adaptación desde un punto de vista psicológico. La virtualidad favorecería, entre otras cosas, amigarse con la silla, verla como necesidad en traslado diario y mejoraría la socialización”, agrega Marcela Rivarola, del Centro Interdisciplinario Privado de Rehabilitación y Asistencia al Desarrollo, también integrante del grupo de trabajo.


Registro de una prueba clínica realizada con Matías Ambühl, un voluntario que testeó el funcionamiento del entorno virtual. Imágenes gentileza del equipo de investigación y desarrollo

Capacitar, experimentar y aprender de modo seguro

Para generar el entorno virtual, los investigadores armaron un equipo capaz de sensar las señales mioeléctricas del usuario, amplificarlas y filtrarlas. El sistema capta la contracción del músculo y su intensidad, información que luego traduce en comandos de velocidad: cuanto mayor se la tensión registrada, más rápido se desplazará la silla.

“Para controlar entornos virtuales o físicos de manera más natural, es clave detectar en forma analógica la actividad/inactividad de los músculos, así como todos los valores intermedios de su intensidad”, aclara Beltramone.

Paralelamente, los autores de la innovación crearon un software que interpreta esas señales analógicas, las analiza y las procesa. Este programa realiza una calibración para adaptarse a cada usuario. De esa manera, incluso personas cuyo rango de señales es muy pequeño –es decir, que tienen poca movilidad de los músculos y, por lo tanto, escasa diferencia entre los niveles mínimo y máximo de señal mioeléctrica– pueden controlar el mismo rango de velocidades que otras con mejores posibilidades motrices.

Las señales que llegan a la computadora son captadas a través de electrodos colocados sobre la piel. Por seguridad, cuando se envían directivas que producirían movimientos en sentidos opuestos (atrás/adelante o izquierda/derecha), el desplazamiento se anula durante esos instantes. “Esto es particularmente importante cuando la persona produce señales involuntarias, como por ejemplo las espásticas o simplemente un estornudo. De este modo se evita que la silla haga movimientos bruscos incontrolados”, amplía Beltramone.

En el entorno virtual, la silla puede moverse como en la vida real: adelante, atrás, giro izquierda y giro derecha. Y cada movimiento se corresponde con el movimiento de un músculo.

El programa permite que el usuario se mueva por diversos ambientes simulados, como una habitación, una casa o espacios abiertos donde puede navegar libremente. Los lugares pueden generarse de forma simple y a medida. De hecho, incluso es posible replicar los que frecuenta el individuo con las mismas dimensiones, morfologías y disposición de los muebles.

“En este caso, el entorno virtual es una simulación en tres dimensiones, intenta recrear un espacio físico con la mayor certeza y similitud posible. El simulador, haciendo uso de esta tecnología, nos permite capacitar, experimentar, aprender, de un modo seguro y a prueba de fallas”, expresa Beltramone.

La aplicación fue probada tanto en individuos sanos como en personas con alguna patología. En ambos casos, los resultados fueron satisfactorios: el tiempo de aprendizaje fue corto y todos coincidieron en que la silla se controla de forma natural e intuitiva.

El paso siguiente es realizar las pruebas físicas con una silla de ruedas motorizada controlada por señales mioeléctricas, pero en lugar de mandar las señales de control al software del entorno virtual, serán enviadas al módulo de potencia que controla la silla de ruedas real.

“Esta etapa está en desarrollo. Nos permitirá realizar comparaciones de sujetos con y sin fase de entrenamiento virtual, y así podremos determinar el impacto en la curva de aprendizaje, objetivo último de este proyecto”, concluye Beltramone.

Señales mioeléctricas: un mundo de aplicaciones
Las señales mioeléctricas tienen un gran potencial para controlar dispositivos en un entorno virtual. Por ejemplo, se podría controlar un automóvil, un brazo robótico o un sistema de comunicación aumentativa/alternativa, aprovechando el mismo hardware y el software intermedio que interpreta las señales y las envía al entorno de realidad virtual.
Esto sería posible debido a que el sistema se pensó y creó en forma modular: un módulo electrónico toma la señal, la amplifica y filtra; otro (de conversión) la digitaliza; un tercero traduce lo digital en señales propias de la computadora para mover una silla y un último módulo de la computadora tiene el entorno virtual y toma las señales digitales para generar movimiento.
Integrantes del equipo de investigación y desarrollo
De la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC participaron Diego Beltramone (Laboratorio de Ingeniería en Rehabilitación); Ricardo Taborda (Laboratorio de Investigación Aplicada y Desarrollo) y Susana Martínez Riachi (Departamento de Química Industrial y Aplicada).
También integraron el equipo Sergio Logares, del Instituto Superior Santo Domingo (Fundación Santo Domingo); y Marcela Fabiana Rivarola, del Centro Interdisciplinario Privado de Rehabilitación y Asistencia al Desarrollo (CEIN) y Marcelo Tisera, de la empresa Nexo Consulting Group.

Por Josefina Cordera
Redacción UNCiencia
Prosecretaría de Comunicación Institucional

Fuente: Universidad Nacional de Córdoba

http://www.unciencia.unc.edu.ar/2014/noviembre/crean-un-entorno-de-realidad-virtual-para-ensenhar-a-usar-sillas-de-ruedas-motorizadas

Comments (0)

Estimados amigos:
Este sitio no recibe apoyo privado ni estatal. Preferimos que sea así para poder publicar lo que consideramos "buenas noticias" sobre nuestro país de manera independiente. Si te gusta este sitio y querés colaborar para que sigamos online escaneá el código QR con la App de Mercado Pago.
Gracias por leernos y por tu colaboración!!


Las Malvinas fueron, son y serán argentinas!

Humor


Sendra | Sendra


51.gif


DANIEL PAZ & RUDY | Página 12

Daniel Paz & Rudy