Los ejecutivos locales, acostumbrados a capear temporales, son convocados para posiciones más altas en sus casas matrices.
El gigante publicitario JWT , The Disney Company y la francesa Danone son algunas de las que están confiando en argentinos para que manejen sus operaciones más grandes.
JWT nombró a Fernando Vega Olmos presidente creativo para los países de Europa continental (excluye a Reino Unido) y América latina. Con su agencia VegaOlmosPonce (de la que se desprendió para seguir con su carrera en JWT), el ejecutivo fue uno de los que le sacó beneficios cuando el peso se hundió frente al dólar. Convenció a Axe la marca de desodorantes de Unilever para que produzca sus avisos en el país, aprovechando la capacidad creativa local a precios muy económicos a nivel internacional. Esa jugada le mereció un ascenso dentro de su empresa anterior (Lowe), Ahora, el salto le plantea algunas dudas: «estuve trabajando por mi cuenta durante tantos años que ahora hacerlo para una red va a ser algo nuevo», le explicó a la revista especializada Adweek.
A comienzos de mes, Lerner se enteró de que tendría que mudarse de Buenos Aires y Los Angeles (donde estaban sus oficinas) a Londres, donde supervisará los países de Europa, parte de Asia y Africa.
«Tenemos el mejor contenido y una tradición de éxito en mercados estratégicos», explicó Lerner a raíz de su ascenso.
«En muchos mercados se han reducido posiciones o se encuentran con la necesidad de reubicar al personal de las filiales», describe Edgar Medinaceli, director ejecutivo de Russell Reynolds Associates como una manera de entender el contexto actual. Al ejecutivo no le llamaría la atención que también se diera una suerte de contratendencia. «Se observa una suerte de presión para que retornen argentinos expatriados en algunas empresas de consumo masivo», dice.
Otra promoción seguida con mucha atención por el mundo corporativo es la de Gustavo Valle. Experto en finanzas, llegó a la filial local de Danone en 1996. Para 2002, ya era el CEO de Danone Aguas, que atesora las marcas Villavicencio, Villa del Sur y Ser. A los dos años, vivió otra prueba de fuego: Brasil.
Allí, la operación de los franceses acompañó la locomotora del país de Lula, que recién se detuvo a fines de 2008.
Sus pergaminos le alcanzaron para su designación como presidente de Dannon, la división estadounidense de yogures del grupo francés Danone.
Llega en un cuadro recesivo, con el desafío de reanimarlo, algo que ya experimentó con las aguas minerales en la Argentina de 2002.
Al igual que aquí, Danone le pone especial hincapié a los probióticos y productos funcionales, como Activia. La diferencia es de escala: el mercado estadounidense es, como mínimo, 20 veces más grande que el argentino.




