Archive | Investigación en argentina

Hallazgo de un investigador Argentino muestra cómo funciona la evolución‏

Tags:

Hallazgo de un investigador Argentino muestra cómo funciona la evolución‏

Posted on 25 agosto 2011 by hj

Todos los seres vivos hemos evolucionado a partir de un ancestro común, como lo afirmó Darwin hace 150 años. Sin embargo, no se conocen los mecanismos que generan la diversidad de organismos que habitan nuestro planeta

Nicolás Frankel, investigador repatriado, en su laboratorio de la Facultad de Ciencias Exactas. Foto: Cepro/Exactas

Hay científicos que sostienen que las modificaciones en la morfología, así como la aparición de nuevas especies, deberían ocurrir de golpe, con un solo cambio genético de gran impacto en las características del organismo. Otros, en cambio, aseguran que las diferencias entre especies se fueron produciendo a lo largo de muchas generaciones a través de la suma de pequeños cambios genéticos.

Ahora, una investigación publicada en Nature proporciona evidencias que respaldan esa segunda hipótesis.

«Trabajamos con dos especies emparentadas de la mosca Drosophila , que difieren en un solo rasgo, la presencia de estructuras similares a pelos en lo que sería la espalda de la larva», explica el primer autor del trabajo, el investigador argentino Nicolás Frankel, que acaba de reinsertarse en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (FCEyN), pero que realizó esta investigación en la Universidad de Princeton, en los Estados Unidos.

Las dos especies son Drosophila melanogaster y Drosophila sechellia , que compartieron un ancestro común hace más de dos millones de años.

» D. m elanogaster se originó en Africa continental y D. sechellia , en las islas Seichelles, en el océano Indico -explica el doctor Esteban Hasson, profesor en la FCEyN-. Hay muchas diferencias entre ellas, por ejemplo, en la forma de alimentarse; la primera se nutre de frutos variados; en cambio, la segunda sólo se alimenta de una única planta.»

La especie Drosophila melanogaster , en su primer estadio larval, tiene abundancia de pequeños «pelos» en su «espalda», mientras que Drosophila sechellia los ha perdido.

Frankel, interesado en entender los cambios genéticos que subyacen en estas diferencias externas (fenotípicas), trató de determinar en estas moscas las regiones del genoma responsable de la presencia o la ausencia de pelos.

Así, junto con un equipo de colaboradores, encontró mutaciones en un gen denominado shavenbaby (bebe afeitado) de Drosophila sechellia . Estas mutaciones consisten en varios cambios de una molécula en una región del gen encargada de activarla (enhancer ) y hacen que el gen permanezca inactivo durante el desarrollo embrionario del animal y, por lo tanto, no se fabrique la proteína que produce los pelitos, lo que genera una larva «lampiña».

UNA PREGUNTA CLAVE

El investigador se preguntó cuántos cambios genéticos serían necesarios para que la mosca lampiña no tuviera un solo vello en la espalda.

La pregunta no es para nada trivial, sino que se vincula con la controversia histórica entre la visión del biólogo y genetista británico Ronald Fisher y la del alemán Richard Goldschmidt. Los seguidores de este último creen que una modificación genética única sería suficiente para conducir al cambio evolutivo; es decir, a la adquisición de rasgos que permitan la adaptación a diferentes condiciones ambientales.

En los años 50, Goldschmidt postuló la existencia de seres portadores de una mutación, normalmente perjudicial para el individuo, y con efectos importantes en el fenotipo. Denominó a estos seres «monstruos esperanzados», porque supuso que, por alguna razón, tal vez ambiental, podrían abrigar una esperanza de subsistir y dar lugar a una nueva especie. Lo normal sería que se extinguieran rápidamente.

Dado que los cambios genéticos de efecto grande resultan negativos para la supervivencia del organismo, los «fisherianos» están convencidos de que sólo una serie de pequeñas mutaciones podría ser el motor de la evolución.

«Luego de introducir sucesivas mutaciones, pudimos confirmar que para que se produjera una diferencia significativa en el número de pelos entre las dos especies eran necesarios muchos cambios genéticos», relata Frankel, y agrega: «En este caso, un solo cambio no es suficiente para explicar diferencias fenotípicas grandes».

CAMBIOS MOLECULARES

Cuando el investigador introducía una mutación en D. melanogaster , observaba que se producía la pérdida de unos pocos pelos. Pero si le agregaba otra mutación, se perdía una cantidad mayor. Cuantas más mutaciones, más pérdida, hasta llegar a una espalda sin pelos. Se debían producir muchas mutaciones de efecto pequeño para que la espalda de la mosca se viera totalmente «lampiña».

Entonces ¿una nueva especie surge como resultado de la acumulación de pequeños cambios en los genes? Esta es la pregunta del millón en biología evolutiva.

«La única manera de contestarla es con numerosos ejemplos. El nuestro es sólo uno. Lo interesante del trabajo es que analiza, por primera vez, de manera cuantitativa cómo cada mutación afecta el fenotipo», subraya Frankel.

Por su parte, el doctor Hasson señala: «Este estudio, en el que se utilizaron técnicas de microscopía y genética molecular, pudo reproducir los cambios ocurridos entre estas dos especies desde el momento en que compartieron un ancestro común, hace más de dos millones de años; es decir, nada más ni nada menos que a lo largo de veinte millones de generaciones».

Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas, UBA.

Fuente: La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/1400140-muestran-como-funciona-la-evolucion

Comments (0)

Equipo internacional de científicos , liderado por un Argentino ,hallan la clave de la cerveza rubia‏

Tags: ,

Equipo internacional de científicos , liderado por un Argentino ,hallan la clave de la cerveza rubia‏

Posted on 24 agosto 2011 by hj

 

Sería una levadura que crece en los bosques patagónicos y que habría llegado por casualidad a Europa

Una levadura patagónica permitió la elaboración de la cerveza rubia.Foto: Archivo

 

Una levadura de la Patagonia que llegó por casualidad a Europa en el siglo XV dio origen a la cerveza rubia de fermentación fría, apreciada hoy en todo el mundo.

Un equipo de científicos de Portugal, Estados Unidos y la Argentina, encabezado por Diego Libkind, investigador del Conicet, encontró en nuestros bosques patagónicos este hongo microscópico que resuelve un misterio de casi 500 años: el origen de la levadura responsable de la elaboración de la cerveza tipo l ager, la más consumida en el mundo.

El descubrimiento se publicó ayer en la revista científica Proceedings of the National Academy of Science, y podría permitir desarrollar nuevas estrategias para mejorar levaduras para cerveza y biocombustibles.

Existen miles de especies de levaduras que habitan en casi todos los ambientes naturales. Tienen un papel protagónico en la producción de salsa de soja, como aditivo de alimentos o por su capacidad para producir compuestos antioxidantes y filtros solares, este último también un hallazgo del laboratorio del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma), de Bariloche, precisamente el centro en el que trabaja Diego Libkind.

Sin embargo, según explica, existe una especie de particular importancia por ser la responsable de la fermentación de casi todos los vinos y de muchas cervezas, del levado del pan y de producir el biocombustible etanol: la levadura a le ( Saccharomyces cerevisiae ).

La bebida alcohólica de mayor consumo en el mundo, la cerveza l ager (cualquiera de las industriales que compramos en el supermercado), se produce desde hace más de 500 años. Sin embargo, el origen de la levadura que se utiliza para su fermentación era un misterio? hasta hoy.

La genética molecular ya había demostrado que la levadura l ager era el resultado de la fusión de dos especies de levaduras considerablemente alejadas por su ADN, tanto como el ser humano y la gallina, por ejemplo.

A pesar de que la levadura l ager es uno de los híbridos mejor estudiados por la ciencia, aún se desconocía una de las dos especies que le habían dado origen (son las llamadas especies «parentales»). «Estudios previos habían demostrado que una de las protagonistas de la fusión era la levadura a le y que la otra era la responsable de haber aportado al híbrido las características necesarias para la fermentación a bajas temperaturas, el sello distintivo de la producción l ager», explica Libkind.

INCÓGNITA CENTENARIA

Se necesitó un equipo de científicos de tres continentes, cientos de nuevos aislamientos de levaduras y la última tecnología de secuenciación de ADN para resolver el misterio.

Después de descartar todas las levaduras europeas conocidas, el equipo expandió su búsqueda por el planeta y así descubrió una especie nueva para la ciencia, en los bosques de las frías montañas de la Patagonia argentina, que podía llegar a ser el donante desconocido: Saccharomyces eubayanus . A esta levadura patagónica le «gusta» el frío, y las primeras comparaciones arrojaron resultados promisorios.

La confirmación definitiva llegó cuando se obtuvo la secuencia completa de su genoma (un estudio sin precedente para una levadura argentina) y se comparó su ADN con el de la mitad desconocida de la levadura l ager. De esta forma, los investigadores mostraron cómo la fusión de la levadura a le y la especie patagónica produjo un híbrido tolerante a la baja temperatura.

La levadura híbrida l ager comenzó esencialmente como un matrimonio igualitario entre las dos especies, en el que ambas contribuyeron con un número equivalente de genes (más de 10.000 en total). Ese híbrido luego evolucionó de la mano del ser humano (y de la cerveza) hacia la levadura l ager moderna, que hoy se utiliza en la mayoría de las industrias cerveceras del mundo, y que presentó varios cambios genéticos que modificaron su metabolismo.

«Estos cambios, producto de múltiples ciclos de reutilización y selección de la levadura por parte de los maestros cerveceros, ayudaron al nuevo híbrido a adaptarse al ambiente rico en azúcares de la fermentación y fueron progresivamente generando una mejor cerveza», explica este biólogo recibido en la Universidad Nacional del Comahue. Y agrega: «Los cambios genéticos detectados por el grupo de científicos implican mejoras en la asimilación de maltosa (el azúcar predominante en el mosto) y aumento en la producción de sulfitos naturales estabilizadores de sabor y aroma, lo que contribuye a crear la bebida popular que hoy conocemos».

La posibilidad de identificar cambios evolutivos surgidos durante el proceso de domesticación de la levadura y de tener acceso a la reserva natural hasta hoy desconocida de sus parentales promete contribuir al conocimiento sobre el papel que tuvieron las bebidas fermentadas en la historia y proveerán de nuevas estrategias para el mejoramiento de levaduras para la producción de cerveza y biocombustibles.

DE LA PATAGONIA A BAVARIA

El proceso l ager de producción de cerveza en forma lenta y a baja temperatura comenzó en las cuevas y monasterios de Bavaria aproximadamente al mismo tiempo que se iniciaba el comercio transatlántico.

¿Es posible que la nueva levadura patagónica haya viajado en el barco de Magallanes? No se sabe. Sin embargo, lo seguro es que encontró la manera de arribar al Viejo Mundo, porque, de no haber llegado a las cerveceras de Bavaria, y de no haberse unido con la levadura a le allí presente, a millones de enamorados de la cerveza l ager se les hubiera negado su característica cristalina y su refrescante sabor a malta.

Este estudio que pone fin a un enigma centenario fue realizado por Diego Libkind Frati, investigador del Laboratorio de Microbiología Aplicada y Biotecnología perteneciente al Inibioma, de la Universidad Nacional del Comahue y el Conicet, ubicado en San Carlos de Bariloche. Se realizó junto con investigadores de Portugal (José Paulo Sampaio y colaboradores) y de Estados Unidos (Chris Hittinger y colaboradores).

El Laboratorio de Microbiología Aplicada y Biotecnología estudia las levaduras naturales de la Patagonia desde hace más de quince años, y presta servicios a la industria cervecera regional desde hace más de diez, mediante la preservación de cepas comerciales de levaduras, el control de calidad de cepas, análisis físico-químicos y microbiológicos de aguas, y mediante el asesoramiento sobre buenas prácticas de manufactura, además del desarrollo e innovación de procesos y productos derivados de estos hongos microscópicos unicelulares.

Recientemente, los gobiernos de Neuquén y Río Negro respaldaron un proyecto, que también cuenta a Libkind como colaborador para utilizar esta nueva especie y otras nativas para el desarrollo y aplicación de levaduras para la diversificación productiva de vino, sidra y cerveza mediante fermentaciones a bajas temperaturas.

Fuente: La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/1399907-hallan-la-clave-de-la-cerveza-rubia

Fuente: Sonderlux

Comments (0)

Investigadores Argentinos crean un método para eliminar la bacteria Escherichia coli de los alimentos

Tags:

Investigadores Argentinos crean un método para eliminar la bacteria Escherichia coli de los alimentos

Posted on 23 agosto 2011 by hj

Un mecanismo de control para lograr la inactivación de microorganismos perjudiciales para la salud como la bacteria Escherichia coli, presentes en productos cárnicos semi elaborados, fue desarrollado por investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas.


Foto: ar.m.globedia.com

El trabajo, que se realizó a partir del análisis de morcillas, es aplicable a cualquier tipo de carnes precocidas. La bacteria coliforme presente en los alimentos puede provocar el desarrollo de Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad letal.

El punto de partida del trabajo de investigación realizado por un equipo de profesionales del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA) fue la detección de morcillas -que se comercializaban en numerosos establecimientos de venta al público en la ciudad de La Plata- con la presencia de Escherichia coli 0157:H7.

Esta bacteria provoca alteraciones gastrointestinales que pueden derivar en el Síndrome Urémico Hemolítico, una patología que puede ser letal o dejar secuelas permanentes como insuficiencia renal crónica, hipertensión arterial o alteraciones neurológicas. Casi el 80% de las muestras de este producto analizadas contenían bacterias coliformes. En base su análisis, las investigadoras Noemí Zaritzky, Alicia Califano y Victoria Santos lograron establecer la exacta relación tiempo – temperatura para inactivar el microorganismo en embutidos cárnicos y así provocar la letalidad de la bacteria.

La investigación derivó en el desarrollo de un programa computacional propio, de aplicación práctica en la pequeña y mediana industria, que permite predecir los requerimientos mínimos de tiempo y temperatura para asegurar la destrucción de este microorganismo patógeno. “El método se logró mediante la simulación numérica del proceso de calentamiento acoplando la cinética de inactivación térmica de dicho microorganismo”, explicó a InfoUniversidades Zaritzky.

Las morcillas sufren un proceso de cocción por calor seco o al ser introducidas en agua con o sin sal, o al vapor, por lo que tienen una vida útil mayor. Sin embargo, si el proceso de calentamiento no es eficiente esto implica un riesgo sanitario potencial para los consumidores. En pequeñas industrias, en la actualidad, se utilizan grandes recipientes con agua a una temperatura de entre 80 – 90°C donde el producto es tratado térmicamente durante 30-40 minutos. El método que utilizan para determinar la finalización de la cocción es empírico: se basa en la verificación visual, se observa que la sangre ha coagulado luego de realizar una incisión en el producto y determinar que no salen líquidos.

Esta metodología resulta muy imprecisa ya que si no se tiene en cuenta la relación volumen de agua a volumen de embutido, la temperatura del medio calefaccionante disminuye en forma considerable cuando se introducen las piezas cárneas. En algunas industrias de pequeña y mediana escala existen sistemas automáticos de control de temperatura (sensores) que accionan sobre los equipos de calentamiento (quemadores de gas), sin embargo, la inercia térmica del agua impide la instantánea recuperación de la temperatura inicial y provoca su descenso, relacionado también con la carga del producto. Esto conduce a un insuficiente proceso de cocción, ya que la recuperación de la temperatura no es inmediata.

El desarrollo del CIDCA logró determinar con precisión las especificaciones de tiempo-temperatura para lograr un producto inocuo para los consumidores. El desarrollo computacional logrado por las investigadoras fue validado con experimentos de laboratorio. “Con mediciones experimentales se logró simular el descenso de temperatura del agua donde se introducen los embutidos cocidos, en función de la carga de este producto, acoplando el balance microscópico diferencial de energía con el balance macroscópico de energía” explicó la investigadora.

La investigación logró establecer el efecto de las distintas relaciones de carga en el descenso de temperatura del fluido calefaccionante y mediante el algoritmo de cálculo se pudieron recalcular “tiempos mínimos necesarios” en el proceso tendiente a lograr la reducción de la población microbiana, para controlar eficientemente el proceso de esterilización.

Zaritzky concluyó que “el modelo numérico desarrollado constituye una herramienta útil para las plantas elaboradoras de este tipo de embutidos a fin de asegurar la inocuidad del alimento que consumimos”. Y agregó: “El trabajo se realizó partiendo del estudio de las morcillas, pero es aplicable a cualquier tipo de carnes precocidas (por ejemplo las carnes envasadas que se tratan térmicamente y luego se congelan), alimentos cárneos preparados, alimentos que se envasan al vacío y tienen procesos de cocción posterior”.

Escherichia coli

La presencia de este microorganismo en productos cárnicos y derivados provoca alteraciones gastrointestinales que pueden ser severas formando parte de las ETA (enfermedades transmitidas por alimentos).La bacteria Escherichia coli O157: H7 produce toxinas que son la principal causa de los síntomas gastrointestinales que pueden derivar en el Sindrome Urémico Hemolítico (SUH).

En la Argentina existen al menos 400 casos al año constituyéndose en el país con mayor incidencia mundial. La enfermedad se manifiesta con diarrea leve, acuosa, que luego se vuelve sanguinolenta y puede provocar vómitos, palidez, fiebre, irritabilidad y convulsiones. El SUH puede causar la muerte o dejar secuelas permanentes como insuficiencia renal crónica, hipertensión arterial y alteraciones neurológicas. El microorganismo se puede inactivar si se realiza la completa cocción del producto.

Eduardo Spinola
[email protected]
Unidad de Prensa
Dirección General de Comunicación y Medios
Universidad Nacional de La Plata

Fuente: Infouniversidades

http://infouniversidades.siu.edu.ar/noticia.php?titulo=metodo_para_eliminar_la_bacteria_escherichia_coli_de_los_alimentos&id=1321

Comments (0)

Una Universidad Argentina desarrollará medicamentos contra el cáncer

Tags:

Una Universidad Argentina desarrollará medicamentos contra el cáncer

Posted on 23 agosto 2011 by hj

La Universidad Nacional de Quilmes en conjunto con otros organismos públicos y empresas privadas, obtuvo un subsidio que será destinado a desarrollar anticuerpos monoclonales para el tratamiento del cáncer y enfermedades inmunes

 

El proyecto consiste en desarrollar una plataforma tecnológica a través de un biosimilar (o biogenérico), que es un medicamento producido a gran escala mediante técnicas biotecnológicas, similar a un medicamento original ya conocido. “Desarrollar la plataforma tecnológica implica contar con las herramientas, capacidades y la tecnología para lograr su producción. El caso de los anticuerpos monoclonales requiere cultivar en grandes tanques las células linfoides que los producen (llamadas hibridomas) y luego purificar debidamente el producto. Algo interesante de este tipo de plataforma es que se adapta para la elaboración de distintos productos, por lo cual una vez desarrollada para un anticuerpo monoclonal, podrá aplicarse a la producción de muchos otros”, explicó a InfoUniversidades el doctor Daniel Alonso, director científico del laboratorio de Oncología Molecular.

Los anticuerpos monoclonales poseen distintas aplicaciones en medicina, aunque sin dudas la más importante es en terapéutica. “Son medicamentos selectivos, con una documentada efectividad en cáncer, como también en infecciones y enfermedades inflamatorias. Actuando sobre blancos específicos presentes en el tejido tumoral, tienen la capacidad de reconocer células cancerosas, promoviendo su destrucción, reduciendo su crecimiento o impidiendo su vascularización”, indicó el investigador.

En principio, está pensado elaborar un biosimilar de rituximab (anti-CD20, que reconoce linfomas), como también varios otros de utilidad en el tratamiento del cáncer. Una vez trasladado a la escala industrial, podrá ser exportado a distintos países.

El equipo de la UNQ tendrá a cargo la experimentación preclínica de los productos, incluyendo los estudios sobre células cancerosas en cultivo y sobre animales de laboratorio. “En particular, estudiaremos la capacidad de estos medicamentos de desarrollar en forma efectiva una actividad antitumoral y también valoraremos su seguridad y tolerancia. Estas pruebas preclínicas son de relevancia, ya que son requeridas antes de su utilización clínica en pacientes”, aseguró Alonso.

Qué son los anticuerpos

Los anticuerpos son elementos producidos por el sistema inmune, con la capacidad de reconocer de manera específica partículas extrañas al organismo. Un anticuerpo monoclonal se produce al fusionar un único linfocito productor de un anticuerpo con una célula tumoral. “Se logra así una célula inmortal que crece a gran ritmo, dando origen a una población ‘clonal’ que sólo produce anticuerpos idénticos. De tal manera, se fabrica un producto homogéneo que se une específicamente a elementos como pueden ser los antígenos propios de una célula cancerosa”, dijo Alonso. Los anticuerpos monoclonales fueron descubiertos por el científico argentino César Milstein, galardonado con el Premio Nobel por este hallazgo en 1984 junto a Georges Köhler y Niels Jerne.

El laboratorio de Oncología Molecular

El equipo de investigadores viene trabajando desde hace más de diez años en el programa “Biología de la invasión y metástasis: caracterización y desarrollo de nuevas estrategias antitumorales” a través del laboratorio de Oncología Molecular, destacado por sus logros en la generación de conocimientos aplicables al área biomédica del diagnóstico y tratamiento del paciente con cáncer.

Desde el programa de investigación, el equipo se centra en el estudio de los distintos aspectos de la biología molecular, celular y animal, y en el desarrollo de estrategias antitumorales. A fines de 2003, las investigaciones del equipo obtuvieron la patente por un método de inhibición metastásica utilizando desmopresina, una droga que se aplica en el acto quirúrgico de extirpación de tumores mamarios y que disminuye en grandes niveles la posibilidad de metástasis, permitiendo que el paciente con cáncer llegue a la quimioterapia con menor residuo tumoral.

En el laboratorio ya trabajaban en el desarrollo de vacunas oncológicas (por ejemplo para el tratamiento del melanoma y otras variantes de cáncer) y el estudio de las propiedades antitumorales de drogas de uso clínico.

El proyecto

El subsidio fue otorgado por el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación al consorcio integrado por la UNQ, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Instituto de Oncología Ángel H. Roffo y las empresas PharmADN, Laboratorio ELEA y Romikin SA.

El proyecto se enmarca en la convocatoria Fondo Sectorial de Biotecnología (FSBio-2010) que promueve la generación de plataformas biotecnológicas para la producción nacional de vacunas y proteínas recombinantes para la salud humana. Además, da continuidad a los trabajos de investigación en cáncer iniciados en 2006 a través del Programa de Áreas Estratégicas (PAE), ambos financiados por la Agencia Nacional de Promoción Científico Tecnológica.

Fuente: Infouniversidades

http://www.argentina.ar/_es/ciencia-y-educacion/C9059-la-universidad-desarrollara-medicamentos-contra-el-cancer.php

Comments (0)

Un invento Argentino facilita el parto

Tags:

Un invento Argentino facilita el parto

Posted on 22 agosto 2011 by hj

Fue creado y desarrollado por un mecánico; ya se utilizó con éxito en once nacimientos

Javier Schvartzman. Foto: Patricio Pidal / AFV

Por Sebastian Rios | LA NACION

Todo comenzó con una apuesta en un asado. Jorge Odón, mecánico e inventor con varias patentes en su haber, le apostó a su amigo Carlos Modena que era capaz de sacar un corcho del interior de una botella vacía valiéndose de una bolsita. El truco es un clásico que, bien realizado, es infalible, por lo que Odón ganó la apuesta.

Pero esa misma noche, mientras dormía, lo sobresaltó una idea. Despertó a su mujer y le dijo: «Viste lo del corchito, sirve para facilitar el parto». Su mujer se dio media vuelta y siguió durmiendo.

Desde entonces pasaron 5 años, en los que el dispositivo para facilitar el parto, que inventó basándose en los principios que permiten sacar el corcho de la botella, cosechó numerosos premios. Como el de la convocatoria Saving Lives at Birth: a Grand Challenge for Development, organizada, entre otros, por la Fundación Bill y Melinda Gates, en busca de inventos que prevengan muertes durante el parto, y el del I Foro Mundial de Innovación Médica, realizado en Tailandia, donde fue elegido uno de los 10 inventos más sobresalientes.

Pero quizá lo más importante es que el dispositivo Odón ya ha sido probado con éxito en 11 partos, como parte de un protoloco de investigación que lleva adelante el Departamento de Ginecología y Obstetricia del Cemic, con el apoyo del Departamento de Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Es un dispositivo pensado para facilitar el parto durante el llamado período expulsivo prolongado, que es cuando la mujer tiene la máxima dilatación, está pujando, pero el parto no se produce», explica el doctor Hugo Krupitzi, uno de los investigadores principales del proyecto, que recuerda que la prolongación del período expulsivo se asocia con riesgos para la madre y su hijo.

«La ventaja es que es un dispositivo de bajo costo y fácil de implementar», agrega el doctor Angel Fiorillo, jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia del Cemic. «Puede ser utilizado en lugares donde no hay formas de solucionar esa situación, como en el Africa subsahariana, donde no se puede hacer una cesárea ni emplear fórceps. O en sitios donde sí se pueden emplear esos métodos, donde utilizado como primera opción podría ayudar a reducir la tasa de cesáreas», completa otros de los investigadores principales del proyecto, el doctor Javier Schvartzman.

Otros potenciales beneficios del uso del dispositivo Odón es disminuir el riesgo de infecciones perinatales, como la transmisión madre-hijo del VIH, y el riesgo de hemorragias posparto. Pero eso deberá ser demostrado por el programa de estudios clínicos, que comenzó en marzo de este año.

UNA BOTELLA EN UN MALETÍN

Pero volvamos a los días posteriores al asado germinal. «Lo llamé a Carlos [Modena] para decirle que lo del corchito servía para facilitar el parto. Me cortó; creía que lo estaba cargando», dice Odón. A los pocos días, insistió y logró sumarlo al proyecto.

Odón desarrolló entonces un primer prototipo del dispositivo, que consistia en dos bolsitas que, introducidas en el útero materno, permitirían sacar al bebe, y comenzaron a probarlo en un útero de vidrio creado para tal efecto. «El paso siguiente, antes de patentarlo, fue hacer una investigación internacional para ver si no existía algo parecido», cuenta Modena.

Con el dispositivo patentado, a Odón y Modena les recomendaron acudir al doctor Enrique Gadow, ex jefe de Obstetricia y Ginecología del Cemic -que actualmente preside su comisión directiva-, y que los derivó a la oficina de Schvartzman.

Y hacía allí fueron. «Al principio, parecía una cargada -recuerda Schvartzman-, porque sin mediar palabra abren un maletín y sacan una botella con un corcho adentro. Me dicen: «Doctor, trate de sacar el corcho». Yo les digo que no sé cómo, y me hacen la demostración. Cuando el corcho sale, es algo inquietante…»

Los investigadores del Cemic se sumaron al proyecto, proponiendo incluso cambios, como reemplazar las dos bolsas que debían envolver todo el cuerpo del bebe por una sola, para envolverle la cabeza. Llegado ese punto, había que superar un escollo: encontrar un modelo de útero con mayor peso científico que el que venían usando hasta entonces, que permitiera validar el dispositivo para así pasar a su prueba en seres humanos.

De visita en Buenos Aires se encontraba Mario Merialdi, de la OMS. Gadow hizo el puente para que Odón fuera a mostrarle el dispositivo. «Iban a ser 10 minutos, pero terminamos hablando una hora», dice Odón. Merialdi gestionó a través de la OMS la visita del equipo de investigadores a la Universidad Des Moines, en Iowa, Estados Unidos, que posee los mejores simuladores de parto del mundo.

El camino recorrido por el dispositivo Odon luego de la visita a Des Moines puede resumirse de la siguiente forma: la prueba en los simuladores de parto fue exitosa, por lo que se dio por concluida la fase de investigación preclínica; la presentación del dispositivo en encuentros científicos como los mencionados despertó gran entusiasmo (y premios); en marzo, comenzaron las pruebas en seres humanos.

Mariana Macchiarola, de 33 años, fue la paciente número 5 en la que se probó el dispositivo. «Yo ya había sido madre, y mi primera experiencia había sido muy dolorosa: me habían hecho episiotomía y no pude disfrutar del momento del parto -cuenta Mariana-. Cuando nos propusieron participar del estudio, me miré entonces con mi marido y dijimos: «Vamos». Si una no está dispuesta a probar estas cosas, la tecnología no avanza.»

Su única inquietud previa, según recuerda, era si, al colocar la manga en la cabeza del bebe, no se ahogaba. Schvartzman responde: «Dentro del útero, el bebe no respira. La primera respiración ocurre cuando sale el tórax y, para ese entonces, el dispositivo ya ha sido retirado».

«León nació el 18 de abril; salió perfecto y no sentí nada de dolor», asegura Mariana. Ya son 11 los partos realizados con el dispositivo en esta primera etapa de investigación que, una vez concluida, dará paso a la segunda etapa, en la que el dispositivo será probado en un número mayor de pacientes, aquí y en Sudáfrica. La tercera etapa será un amplio estudio internacional.

Si todo sale bien, estima Krupitzi, «el dispositivo podría estar disponible en entre 3 y 5 años».

DIXIT

«Utilizado como primera opción, podría ayudar a reducir la tasa de cesáreas»

Javier Schvartzman
INVESTIGADOR DEL CEMIC .

 

Fuente:La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/1399529-cont-un-invento-argentino-para-facilitar-el-parto

Fuente: daiubodon

Comments (1)

Científicos Argentinos descubrieron que el sol es el principal encargado de descomponer las hojas que caen de las plantas sobre el suelo de la estepa patagónica

Científicos Argentinos descubrieron que el sol es el principal encargado de descomponer las hojas que caen de las plantas sobre el suelo de la estepa patagónica

Posted on 21 agosto 2011 by hj

Científicos del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA), pertenecientes a la UBA y al CONICET, descubrieron que el sol es el principal encargado de descomponer las hojas que caen de las plantas sobre el suelo de la estepa patagónica, mientras que en el mundo subterráneo son los microorganismos los que controlan este proceso.


Ecología en suelos patagónicos.

El grupo de investigación de IFEVA en la Facultad de Agronomía de la UBA, que analiza desde las estepas áridas hasta los bosques húmedos, estudia la manera en la que se degrada la hojarasca y cuáles son las consecuencias que se derivan a partir del impacto humano en ambientes naturales.

“La descomposición de la hojarasca es una fuente de nutrientes porque cuando los organismos la mineralizan se desprende carbono y nitrógeno. Eso es lo que las plantas y los microorganismos necesitan para crecer”, explica Amy Austin, doctora en Ciencias Biológicas e investigadora del CONICET.

El sol: ese depredador voraz

Cuando los investigadores de IFEVA comenzaron a investigar cómo los microorganismos del suelo y la lluvia descomponen a la hojarasca, nunca imaginaron que en realidad era el sol el principal encargado de realizar el proceso en zonas áridas.

“Lo más lógico es: a más lluvia, más descomposición, porque habría más degradación de material debido a una mayor actividad biológica; sin embargo observamos que justamente en los sitios más secos hay más descomposición”, detalla la científica.

Austin explica que los rayos ultravioletas (UVB) tienen una gran influencia en la degradación de las hojas sobre el suelo y que lo que sucede es el resultado de un proceso fotoquímico. “El sol rompe la estructura de carbono en la hojarasca y una de las cosas que salen es dióxido de carbono. Es más importante que la actividad biológica en la estepa”, puntualiza.

Los investigadores realizaron un experimento en el que colocaron hojas al sol y luego de rociar el área con un biocida para eliminar a todos los microorganismos, observaron la descomposición.

Por un lado, se colocó la hojarasca bajo una especie de filtros de plástico específicos que permiten la entrada de sol sin los UVB y, por el otro, se taparon las hojas de manera que recibieran una sombra total. Los resultados sorprendieron a los investigadores.

“Sacar el UVB redujo la descomposición en un 30 por ciento, y si se saca toda la radiación solar, se reduce casi un 70 por ciento. Y la conclusión fue que era el sol el responsable en la descomposición y no los microorganismos, ya que agregar el biocida no produjo ningún efecto”, destacó la científica.

Por debajo… agua y bichos

A contramano de lo que sucede en la superficie, las hojas que se encuentran en el mundo subterráneo son altamente afectadas por las lluvias intensas. A tal punto que en lugares con grandes precipitaciones pero en forma aisladas, la descomposición es más rápida que en zonas húmedas con frecuentes lluvias pero de menos intensidad.

La lluvia mayor permite la reproducción de un mayor número de microorganismos vivos bajo el suelo que son los encargados de descomponer las hojas. Mientras algunos las comen, otros se dedican a extraerles el carbono y los nutrientes.

“Lo que eso sugiere es que hay dos mundos distintos: uno que controla la descomposición aérea y otro que controla la descomposición subterránea. Hay como una desconexión total entre lo que está determinando la tasa de reciclaje de carbono arriba y lo que sucede abajo. Esta es la conclusión de nuestro trabajo”, subraya Austin.

La meta de plantar un pino

Otra línea de investigación que se desarrollan en el grupo de Austin en IFEVA es la que estudia qué sucede con los cambios debido a las plantaciones de la especie pino ponderosa, introducida en el sur del país en los años 70, y las consecuencias que provoca en el ecosistema.

“Si se pone una plantación forestal todo eso va a cambiar. Lo más llamativo que se observa cuando se foresta es la cobertura, la cantidad de áreas que están abiertas al sol. Y lo que hemos visto es que disminuye notablemente la descomposición en las plantaciones forestales en lugares áridos”, explica la especialista.

La hojarasca de pino tiene una variedad de compuestos que no favorece el crecimiento de los microorganismos, simplemente porque sus propiedades no excitan el paladar exigente de los diminutos comensales. Esto provoca que bajo el suelo no se produzca la misma descomposición y, por lo tanto, no se obtenga el mismo número de nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas.

“Nuestra hipótesis en cuanto a la forestación es que el impacto es distinto según la región (húmeda o seca) en la que se encuentra”, detalla la experta.

Las plantaciones parecen tener efectos sobre todos los aspectos del ecosistema, desde la fauna del suelo hasta el nitrógeno disponible para las plantas.

“Es claro que los efectos de las plantaciones son dramáticos e importantes, y lo que no queda nada claro es que va a pasar con estos ecosistemas cuando se cosechan los pinos. Parece poco probable que puedan volver a su estadio original en el corto plazo debido a la naturaleza de los cambios”, concluye Austin.

Fuente: Agencia CTyS

http://www.argentina.ar/_es/ciencia-y-educacion/C8778-ecologia-en-suelos-patagonicos.php

Comments (0)

Estimados amigos:
Este sitio no recibe apoyo privado ni estatal. Preferimos que sea así para poder publicar lo que consideramos "buenas noticias" sobre nuestro país de manera independiente. Si te gusta este sitio y querés colaborar para que sigamos online escaneá el código QR con la App de Mercado Pago.
Gracias por leernos y por tu colaboración!!


Las Malvinas fueron, son y serán argentinas!

Humor


Sendra | Sendra


22.gif


DANIEL PAZ & RUDY | Página 12

Daniel Paz & Rudy