Archive | Investigación en argentina

Investigadores Argentinos descifraron los genes de dos rizobacterias que influyen en cultivos‏

Tags:

Investigadores Argentinos descifraron los genes de dos rizobacterias que influyen en cultivos‏

Posted on 15 mayo 2012 by hj

Investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Conicet descifraron los genes de dos rizobacterias que influyen en el desarrollo y rendimiento de los principales cultivos extensivos e intensivos de la Argentina.


¿Qué genera plantas más vigorosas, productivas y tolerantes a condiciones climáticas adversas? Este interrogante lo descifraron científicos argentinos: secuenciaron el genoma de dos rizobacterias involucradas en la promoción del crecimiento y el aumento de la productividad de cultivos como soja, maíz y trigo, de gran interés económico para la Argentina. La noticia fue publicada ayer en la Revista de Investigaciones Agropecuarias del INTA.
Las rizobacterias Azospirillum brasilense Az39 y Bradyrhizobium japonicum E109 son las cepas más utilizadas en la Argentina para el manejo biológico de los cultivos agrícolas debido a que fijan nitrógeno atmosférico y mejoran la capacidad de las plantas para crecer, desarrollarse, aumentar su productividad y responder al medioambiente.
Las rizobacterias en el modelo de agricultura argentino –intensivo y extensivo– tuvieron un alto impacto productivo y económico debido a que están presentes en más del 70 por ciento de los 18,8 millones de hectáreas sembradas con soja.
Alejandro Perticari, especialista en inoculantes del Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola (IMyZA) del INTA Castelar e integrante del proyecto de secuenciación, explicó que estas cepas –pertenecientes a la colección internacional de cultivos del organismo agropecuario– fueron elegidas durante la década del 80 en programas de búsqueda y adopción de microorganismos con fines agrícolas.
Por su parte, Fabricio Cassán, investigador del Conicet y responsable del proyecto, destacó la importancia de secuenciar el genoma de estos microorganismos para conocer cada uno de los genes que los componen, comprender cómo determinan su identidad y funcionalidad en la naturaleza.
Este es un aporte que “ayudará a dilucidar por qué fueron y son exitosos en la inoculación de determinados cultivos. A futuro, podremos diseñar estrategias para mejorar la actividad biológica cuando son propuestos a las plantas como productos biológicos”, aseguró Cassán.
“Con el paso de los años –señaló Perticari–, Az39 y E109 demostraron sobrada capacidad para cumplir con la premisa por la que fueron seleccionadas y adoptadas por una gran proporción de la industria nacional de inoculantes”.
En este sentido, el técnico explicó que la cepa E109 tuvo alta capacidad de fijar nitrógeno en diferentes ambientes de la zona sojera. “En la actualidad, es la más utilizada para la fabricación de inoculantes”, aseguró el investigador del INTA Castelar. Esto se debe a que la oleaginosa posee una relación simbiótica y con alta dependencia de rizobacterias del género Bradyrhizobium.
Asimismo, la cepa Az39 se mantuvo en el tiempo por su capacidad para promover el crecimiento de diversos cultivos. Por esta cualidad, es la más utilizada por los fabricantes de inoculantes para trigo, maíz, algodón y sorgo.

Con una mirada al futuro
Luego de más de tres décadas de estudio y uso agronómico de estos microorganismos, la secuenciación de su genoma permitirá identificar todos los genes contenidos en su ADN, asociarlos a una actividad biológica específica e integrarlos en un modelo de funcionamiento más detallado.
Según Perticari, “la secuencia genómica de estas estirpes no sólo enriquecerá el conocimiento, sino que dará la oportunidad de mejorarlas para ser más eficientes en su empleo como inoculantes”.
La secuenciación y el análisis informático desarrollado representan el inicio del trabajo, debido a que “hace falta un análisis más extenso y detallado de otros aspectos funcionales y evolutivos de estos genomas”, indicó Cassán. Para ello, se necesitará más tiempo y la participación de otros socios interesados en analizar aspectos puntuales
El consorcio que secuenció y aborda el estudio del genoma de Azospirillum brasilense Az39 y Bradyrhizobium japonicum E109, dos de las rizobacterias promotoras del crecimiento vegetal más utilizadas en nuestro país, está integrado por instituciones de Ciencia y Técnica públicas y privadas como el Conicet y la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), el IMYZA del INTA y la colaboración del Centro de Microbiología y Genética de Plantas de la Universidad Católica de Leuven de Bélgica (CMPG-UKL), y la plataforma de Genómica y Bioinformática del Instituto de Agrobiotecnología de Rosario (Indear).

Fuente: Sala de Prensa

http://www.prensa.argentina.ar/2012/05/14/30635-el-inta-y-el-conicet-descifraron-los-genes-de-dos-rizobacterias-que-influyen-en-cultivos.php

Comments (0)

Investigadores Argentinos diseñan un chip capaz de diagnosticar enfermedades oculares

Tags:

Investigadores Argentinos diseñan un chip capaz de diagnosticar enfermedades oculares

Posted on 14 mayo 2012 by hj

El diseño, simulación y fabricación de nano y microdispositivos con aplicaciones en oftalmología es el trabajo de investigadores del laboratorio BioMEMS. El desarrollo en particular de este chip permite miniaturizar ensayos que por lo general se hacen en laboratorios bioquímicos, además de mayor rapidez y precisión en los resultados, ahorro de energía, menores costos y un diagnóstico ambulatorio de enfermedades oculares como el queratocono.


Foto: www.noticias.uner.edu.ar

El trabajo surgió a partir de la detección de problemas en algunos pacientes luego de que se realizaran una cirugía ocular refractiva que permite “sacarse los anteojos”. En algunos casos, los pacientes presentaban ectasia corneal, es decir que la córnea, luego de la cirugía, adopta una forma cónica irregular como consecuencia de la alteración de la estructura interna del tejido, enfermedad llamada queratocono. Fue entonces que los investigadores comenzaron a estudiar cómo realizar el diagnóstico en los casos de queratocono; buscaron identificar marcadores moleculares, proteínas o genes que posibiliten la detección de la enfermedad y lograron confirmar los marcadores corneales obtenidos en un estudio experimental previo.

Con estos datos diseñaron el dispositivo para el diagnóstico, a partir del empleo de la tecnología de Sistemas Micro Electro Mecánicos (MEMS), que permite minimizar la cantidad de reactivos y reducir el tiempo de obtención de resultados.

Laboratorio sobre un chip

“A los mismos procesos de fabricación que se utilizan para los chips electrónicos, se agrega la posibilidad de hacer estructuras tridimensionales y usar otros materiales como polímeros, que son compatibles con varios procesos biológicos o químicos. Esta tecnología se denomina MEMS (Sistemas Micro Electro Mecánicos)” señaló a Argentina Investiga el bioingeniero Fabio Ariel Guarnieri, responsable del proyecto e investigador del Conicet. El proceso se inicia a partir del trabajo sobre modelos matemáticos y computacionales; se simula toda la geometría y la físico-química del proceso. Una vez que se obtiene el diseño preliminar, se realizan las pruebas y por último se puede fabricar. En esta última etapa del diseño del nanodispositivo trabaja el laboratorio de BioMEMS de la Facultad de Ingeniería.

El objetivo de la investigación es poder aplicarla, generar un producto desde la Universidad con colaboradores que pueden estar en otras instituciones o en instituciones privadas e, incluso, hasta con inversores, para que sea utilizado directamente por la sociedad; en este caso, por los oftalmólogos. “La información de que dispondremos sobre nuestra salud cambiará mucho en los próximos años. Para los pueblos alejados de los grandes centros urbanos y, por ende, de los centros de salud de mayor complejidad, puede significar un verdadero cambio. Quizás, en horas, la información puede ser transmitida por computadora” agrega el Dr. Guarnieri.

Nanotecnología, desarrollo local

De acuerdo a su definición, la nanotecnología es un campo de las ciencias aplicadas dedicado al control y manipulación de la materia a nanoescala. La medida de un nanómetro es un millón de veces más pequeña que el milímetro. Los especialistas coinciden en afirmar que en esta escala existen propiedades totalmente nuevas por descubrir. Por ejemplo, este desarrollo permite “manipular un tejido que está en un líquido, aplicarle un campo eléctrico para que se separe, como la electroforesis y, después, llevarlo a otro lugar donde se detecte la separación de esas proteínas. También, se puede medir la conductancia de esa sustancia donde van pasando las proteínas y así tener de nuevo una señal eléctrica. Todo ese proceso dentro de un mismo chip; por eso se llama ‘Lab on a chip’”.

Mediante este microdispositivo podrá realizarse el análisis proteómico que permita diagnosticar el queratocono, lo que redunda en una mayor comodidad para el oftalmólogo y del paciente. De esta manera, los dispositivos posibilitan miniaturizar ensayos que comúnmente se hacen en laboratorios bioquímicos.

Debemos pensar que hace 50 años una computadora ocupaba una habitación completa, con una persona que se encargaba de las tintas, otra del mantenimiento y otra de limpiar la habitación. Hoy en día, una notebook o un celular smartphone cumplen todas esas funciones. “Con este tipo de chips, se necesitará formar gente capaz de procesar la información. En la Facultad de Ingeniería está la carrera de informática, donde se diseña e investiga el procesamiento de la información”, señala el Dr. Guarnieri.

La investigación y desarrollo del chip se da en el marco de una red financiada mediante una línea especial para nanotecnología, otorgada por la Agencia Nacional de Promoción Científico y Tecnológica. Este nodo lo integran la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos, cabecera del nodo, la Universidad Nacional del Nordeste, el Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU-Conicet), el Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC-UNL) perteneciente a la Universidad Nacional del Litoral y al Conicet, y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en sus sedes Constituyentes y Bariloche.

Carolina Campos
[email protected]
Carolina Campo – Esteban Landi (Secretaría de Ciencia y Técnica)
Universidad Nacional de Entre Ríos

Fuente: InfoUniversidades

http://infouniversidades.siu.edu.ar/noticia.php?titulo=chip_capaz_de_diagnosticar_enfermedades_oculares&id=1603

Comments (0)

Investigadores Argentinos desarrollaron una lana líquida

Tags:

Investigadores Argentinos desarrollaron una lana líquida

Posted on 13 mayo 2012 by hj

Los Centros INTI Química e INTI Textiles evaluaron la posibilidad de ampliar la cadena de valor de lanas obteniendo productos con mayor valor agregado. Con este objetivo se desarrolló un método para obtener un hidrolizado de queratina o lana soluble partiendo de desechos que quedan después de la esquila y/o de lanas de bajo valor comercial.

Foto de ovejas

La lana es una fibra natural compuesta de una proteína, llamada queratina. Al tratar dicha proteína mediante una reacción con ácidos se obtiene el hidrolizado, utilizado por ejemplo, en cosmética.

El INTI evaluó la posibilidad de ampliar la cadena de valor de lanas obteniendo productos con mayor valor agregado. Con este objetivo se ha desarrollado un método para la obtención de un hidrolizado de queratina o lana soluble, partiendo de los desechos que quedan después de la esquila y/o de lanas de bajo valor comercial.
Los hidrolizados de queratina también son empleados en cosmética, particularmente en tratamientos para el cabello y de acuerdo al método utilizado puede obtenerse microfibras de queratina para mejorar propiedades de resistencia y elasticidad, para su uso en la industria textil, en la fabricación de polímeros y papel y en la producción de biomateriales.

El producto obtenido en los laboratorios del INTI fue comparado con los productos presentes en el mercado los cuales provienen de pezuña o de pelo vacuno.

El resultado del análisis indica que el mismo cumple con todas las especificaciones comerciales requeridas.

Argentina se encuentra dentro de los 10 mayores productores de ganado ovino del mundo. Las provincias productoras son Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos, Corrientes, Santa Cruz, Chubut, Tierra del Fuego, Río Negro y Neuquén.
Las razas que se crían son laneras, carniceras, doble propósito, peleteras y criollas.
La calidad de la lana depende fuertemente de la finura de la fibra por lo que existen lanas de baja calidad difíciles de ubicar en el mercado.

A nivel internacional se observa una revalorización de las fibras naturales por sus características de confort hacia el consumidor y el menor impacto ambiental respecto a las fibras sintéticas. Sin embargo aún la competencia de la lana con estas fibras es feroz debido a los menores costos de los sintéticos.

Para nuestro país desarrollar métodos de aprovechamiento y valorización de un recurso natural como la lana es de suma importancia para las comunidades que producen fibras de menor precio internacional ya que justamente son las más carenciadas.

Este trabajo intenta revalorizar la industria nacional a través de la generación de tecnologías a partir de materias primas naturales como asimismo contribuir al cuidado del medioambiente.

Contacto
INTI – Química – Área de Productos Naturales
Marisa Martinez, [email protected]
INTI – Textiles – Coordinadora Procesos Químicos Tintóreos
Susana del Val, [email protected]
(011) 4724-6200/300/400 int. 6336

Fuente: INTI

http://www.inti.gob.ar/noticiero/noticiero175.htm

Comments (0)

Investigadores Argentinos desarrollan una semilla de tártago resistente a heladas

Tags:

Investigadores Argentinos desarrollan una semilla de tártago resistente a heladas

Posted on 12 mayo 2012 by hj

Tiene óptimo desempeño en altas y bajas temperaturas, con un rendimiento tres veces mayor al de otras variedades. Se trata de un emprendimiento argentino.

Desarrollan una semilla de tártago resistente a heladas)

 
Un grupo de investigadores argentinos desarrolló una semilla resistente a las heladas y de óptimo desempeño en altas y bajas temperaturas, que sirve para la producción de aceites vegetales y biocombustibles, con un rendimiento tres veces mayor al de otras variedades de cultivos.
En la última década, un grupo de emprendedores investigaron la planta de castor, conocida también como Tártago, realizando pruebas que dieron origen a una innovadora semilla a la que denominaron Higuerilla Maravilha.
“Hace como diez años que estamos estudiando la posibilidad de desarrollar una semilla que sirva para hacer aceites vegetales, y logramos un plantín interesante de gran producción y que tiene alta resistencia a heladas, y también a altas y a bajas temperaturas”, precisó a Télam el vicepresidente y cofundador de South American Green Oil (SAGO), Benjamín Baigrós.
Se trata de una empresa nacional, con base en la provincia de Buenos Aires, que se dedica a la investigación, producción y comercialización de esta nueva semilla de aceite de castor, de alta tolerancia a campos marginales; un cultivo rústico y ecológico que califica a los requerimientos del protocolo de Kyoto.
Es un excelente recuperador de suelos y puede utilizarse en tierras no aptas para cultivos convencionales dejando luego de cinco años un suelo fértil para cualquier otra siembra sin utilizar fertilizantes químicos.
“Es un desarrollo íntegramente nuestro en combinaciones genéticas con semillas comunes, como la de ricino. Y de ahí, que da mucho más aceite que el ricino común”, destacó Baigrós, quien anunció que “ahora estamos abriendo un vivero en Gualeguay (Entre Ríos) para abastecer a la zona del Litoral y al norte del país”.
Aseguró que con esta semilla “se produce gran cantidad y gran calidad de aceites”, y precisó que “mientras que con ricino producen entre 1.600 y 1.800 litros por hectárea de producción, con castor se alcanza entre 4.000 y 4.500 litros por unidad de superficie”.
Asimismo, remarcó que este cultivo “permite sembrar en tierras que pueden tener otros usos, como praderas o donde se cría ganado”, y subrayó que “no se corre el riesgo de que los animales lo coman, e incluso mejora la calidad de la tierra y puede convivir con otros sembrados”.
Puntualizó que “el proyecto es muy ambicioso”, y puso de relieve que “en cinco años hay que llegar a 25.000 hectáreas sembradas, lo que va a permitir la producción de 112.500 toneladas de aceite al año”.
Señaló que “la inversión prevista por SAGO en una primera etapa es de 3 millones de dólares”, y aseguró que “de acuerdo a las posibilidades de la semilla, es prácticamente inigualable la capacidad argentina de producir y la mano de obra con la que cuenta, para lograr entrar entre los primeros países del mundo productores de biodiesel o aceite”.
En Argentina el mercado de biodiesel es de aproximadamente 2,5 millones de toneladas anuales, y el proyecto de South American Green Oil pretende adicionar 4,5 por ciento a la producción anual.
Baigrós destacó también que “se puede fabricar bioturbosina, que es un combustible para aviones”, y remarcó que “al utilizar este cultivo, se obtienen ventajas con respecto al resto porque es muchísimo menos contaminante y resiste a las heladas”.
Afirmó que “ya se está probando en zonas de intenso frío, con aviones que hacen vuelos cortos pero con óptimos resultados”.

Fuente: Infocampo

http://infocampo.com.ar/nota/campo/31099/desarrollan-una-semilla-de-tartago-resistente-a-heladas

Comments (0)

El sistema científico-tecnológico nacional tiene 50 obras en marcha que demandan $300 millones de inversión

Tags:

El sistema científico-tecnológico nacional tiene 50 obras en marcha que demandan $300 millones de inversión

Posted on 12 mayo 2012 by hj

El Plan Federal de Infraestructura para la Ciencia y la Tecnología y el Plan de Obras del Conicet sumó ocho nuevos contratos para la construcción de laboratorios de investigación, con lo que ya hay en ejecución más de 70 mil metros cuadrados de instalaciones para el sistema científico tecnológico.

Las obras de infraestructura del sistema científico tecnológico nacional que actualmente se encuentran en ejecución en todo el país suman más de 70.000 m2 para diferentes instalaciones que demandarán una inversión de más de $ 300.000.000.

El ministro de Ciencia, Lino Barañao, y el nuevo presidente a cargo del Conicet, Roberto Salvarezza, firmaron los primeros ocho contratos de la segunda etapa del Plan Federal de Infraestructura para la Ciencia y la Tecnología con las empresas adjudicatarias.

La construcción de nuevos laboratorios, el acondicionamiento y ampliación de los existentes forman parte de dos planes de inversión en materia edilicia para la investigación argentina.

Actualmente, se componen de 60 obras, 34 en ejecución y 26 finalizadas, correspondientes al Plan de Obras de Infraestructura del Conicet y al Plan Federal de Infraestructura del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

Según un relevamiento del Conicet, en 2007 el déficit de metros cuadrados en laboratorios y centros de investigación era de 120.000.

Con la finalización de estas y otras obras, prevista para el 2014, se habrá saldado una deuda de más de 30 años en materia de infraestructura para la ciencia, la investigación y la tecnología mediante la construcción total de más de 162.000 m2.

Los últimos contratos suscriptos beneficiarán a 10 instituciones científicas de todo el país por un monto cercano a los $ 80.000.000:

Plan

El Plan Federal de Infraestructura del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, abarca 50 obras en todo el país.

Prevé la construcción de 137.650 m2 y una inversión de $ 402.130.731.

Por su parte, el plan de obras del Conicet contempla integralmente la construcción de 54 obras por unos 25.054 m2 y una inversión de $ 121.550.138, de las cuales 30 ya están finalizadas.

Al efectuar el anuncio, Barañao explicó que “cuando presentamos el Plan Federal de Infraestructura, a comienzo de nuestra gestión, parecía utópico resolver la inacción de 30 años en la construcción de infraestructura” y añadió que “la inversión en edificios para la ciencia lleva una tarea muy ardua de evaluación de las instituciones, ya que no se trata solo de poner ladrillos alrededor de un grupo de investigadores”.

El secretario de Articulación Científico Tecnológica, Alejandro Ceccatto, y la subsecretaria de Evaluación Institucional, María Cristina Cambiaggio, junto a representantes de los institutos de investigación beneficiarios de las obras, acompañaron al ministro en la ocasión.

Los nuevos contratos
– El Instituto de Química Rosario (IQUIR) construirá un nuevo edificio en la ciudad de Rosario por un monto de $ 11.911.069.
– El Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química – Centro Internacional de Métodos Computacionales en Ingeniería (INTEC III – CIMEC),
llevará a cabo una obra por el valor de $ 4.192.653; la misma se localizará en la ciudad de Santa Fe.
-El Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE), construirá la segunda etapa del un nuevo edificio en la Ciudad de Buenos Aires por un valor de $ 10.013.998.
– El Centro de Investigaciones Geológicas (CIG), construirá un nuevo edificio en la ciudad de La Plata por un monto de $ 9.628.879.
– El Centro de Química Inorgánica (CEQUINOR), emprenderá la construcción de un nuevo edificio en La Plata, por un valor de $ 9.276.177.
– El Instituto de Fisiología Experimental (IFISE) junto al Centro de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos (CEFOBI) emprenderán la construcción de un nuevo edificio en la ciudad de Rosario por un monto de $ 9.808.239.
-El Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA), emprenderá la creación de una Unidad Integral de Innovación y Transferencia Tecnológica en la ciudad de San Miguel de Tucumán, por un monto de $ 3.415.834.
-El Centro de Investigaciones en Química Biológica de Córdoba (CIQUIBIC) junto al Instituto de Investigaciones en Fisicoquímica de Córdoba (INFIQC), construirán un nuevo edificio localizado en la ciudad de Córdoba por un monto de $ 19.998.833.

Para consultar la ubicación de las obras ingrese a:
http://g.co/maps/4m3d3

Fuente: Sala de Prensa

http://www.prensa.argentina.ar/2012/05/12/30606-el-sistema-cientifico-tecnologico-nacional-tiene-50-obras-en-marcha-que-demandan-300-millones-de-inversion.php

Comments (0)

Investigadores Argentinos diseñan equipos de seguridad para baja y alta tensión

Tags:

Investigadores Argentinos diseñan equipos de seguridad para baja y alta tensión

Posted on 11 mayo 2012 by hj

Medir la resistencia de la puesta a tierra (PAT) de manera simple y efectiva para distintos tipos de instalaciones que pueden incluir sistemas de alta tensión, y con ello resguardar la seguridad de seres humanos o animales, fue el objetivo de un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura. Para ello elaboraron un “telurímetro” basado en un microcontrolador.


Foto: www.laargentinaadiario.com.ar

“El desarrollo es un pequeño computador que efectúa las operaciones necesarias para medir la tierra e indicarla numéricamente”, explicó el ingeniero Felipe Marder a InfoUniversidades, al tiempo que señaló que el equipo creado es técnicamente satisfactorio y tiene un valor económico mucho menor a lo que se puede hallar en el mercado.

Se llama PAT a toda unión eléctrica directa entre una instalación o una parte de ella y la tierra. En este contexto se pueden diferenciar tres partes: a) el suelo propiamente dicho, b) la parte que está en íntimo contacto con él, que es la jabalina o la malla, y c) los conductores que hacen el contacto entre la instalación y los dispersores enterrados.

La función de la PAT (jabalina) en una instalación consiste en derivar hacia el terreno las intensidades de corriente de cualquier naturaleza, ya sea producto de una falla, por inducción o de descargas atmosféricas. Se pretende, con este sistema, eliminar las diferencias de potencial respecto de tierra de las instalaciones, estructuras o equipos asociados por cuestiones de seguridad e interferencias.

Y, por último, los conductores. “Se define como electrodo de puesta a tierra a todo material conductor metálico, en contacto con el terreno, capaz de canalizar los excesos de corriente proveniente de un sistema de protección. La resistencia de la puesta a tierra depende de varios factores y cada uno realiza un aporte en la magnitud e importancia relativa. La determinación de cada uno de ellos no es una tarea fácil, ya que hay parámetros que dependen de la composición química del terreno, de la humedad relativa, de la granulometría, de la compactación, etc. La resistencia de tierra depende de los factores resistividad del terreno y la estructura del electrodo”, enumeraron los investigadores.

“El equipo diseñado mide la resistencia entre la tierra y la jabalina, que es un cilindro macizo de metal, cobre, caño galvanizado o de acero inoxidable que actúa como un buen conductor de la tensión”, comentó Marder junto a los miembros del departamento de Ingeniería Eléctrica, donde se desarrolló la investigación. “El proyecto consistió en el diseño e implementación de un instrumento medidor de la resistencia de puesta a tierra, también denominado telurímetro (Tellus, del latín tierra; y metria: medición). La técnica de medición está basada en el método de Behrend o de tres jabalinas. Para este proyecto se utilizó un microcontrolador que genera una señal de onda cuadrada, la cual excita un sistema de inyección de corriente efectiva constante de 40mA”.

La diferencia de potencial que aparece en la jabalina bajo medición es proporcional al valor de la resistencia de tierra que se desea medir. Los resultados obtenidos de una serie de 20 mediciones son promediados y presentados en un display numérico, como lectura directa. A fin de fundamentar el método de medida, se realizaron diversas mediciones en distintos terrenos con el objetivo de ajustar un modelo, empleando el programa SciLab.

Antecedentes

La técnica del diseño y la implementación de la puesta a tierra constituye una de las disciplinas de la ingeniería eléctrica que no se han ponderado suficientemente; pero los inconvenientes que se presentaron a la hora de las aplicaciones prácticas en el área de las instalaciones eléctricas con manejo de potencia o de las comunicaciones, hizo que se volviera un tema relevante, sin dejar de lado la importancia intrínseca que tienen los sistemas eléctricos en cuanto a la seguridad y protección.

Sin embargo, no todo está solucionado con la PAT ya que siempre habrá factores imprevisibles que no permiten garantizar una seguridad absoluta. Ahora bien, según la naturaleza de las corrientes que debe dispersar, la PAT se puede clasificar en dos tipos: a) de frecuencia industrial y b) de corrientes impulsivas.

Mediante el diseño e implementación de este telurímetro basado en un microcontrolador, los ingenieros proponen un instrumento que permitiría medir la PAT de manera simple y rápida que, de establecerse en valores normalizados, podría garantizar la seguridad de quienes manipulan equipos de baja y alta tensión. Además el equipo resulta de bajo costo, ya que en el mercado este tipo de presentaciones son onerosas.

Intervinieron también en el desarrollo los ingenieros Víctor Marder, Oscar Lombardero, Víctor Toranzos, Carlos Aquino y Manuel Cáceres.

Juan Monzón Gramajo
[email protected]
Laura Duarte Galarza
Departamento de Comunicación Institucional
Universidad Nacional del Nordeste

Fuente: InfoUniversidades

http://infouniversidades.siu.edu.ar/noticia.php?titulo=equipos_de_seguridad_para_baja_y_alta_tension&id=1059

Comments (1)

Estimados amigos:
Este sitio no recibe apoyo privado ni estatal. Preferimos que sea así para poder publicar lo que consideramos "buenas noticias" sobre nuestro país de manera independiente. Si te gusta este sitio y querés colaborar para que sigamos online escaneá el código QR con la App de Mercado Pago.
Gracias por leernos y por tu colaboración!!


Las Malvinas fueron, son y serán argentinas!

Humor


Sendra | Sendra


51.gif


DANIEL PAZ & RUDY | Página 12

Daniel Paz & Rudy