El IAFE cumple 40 años apuntando al cosmos , fue creado por Houssay y Leloir; hoy es un centro de referencia

Los científicos, en la entrada del Instituto situado en la Ciudad Universitaria,La doctora Gloria Dubner Foto: Gentileza IAFE
Cecilia Draghi
Para LA NACION
En las medidas que suelen manejar los astrónomos, es casi un suspiro de tiempo, pero en términos humanos es un motivo más que válido para celebrar. Es que hoy el Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE) celebra 40 años apuntando al cosmos.
«Hoy conforman el IAFE más de cien personas, entre investigadores, técnicos, becarios y visitantes de otros países. El instituto es cada vez más un referente en América latina y también en el mundo. Ahora recibiremos, para hacer posdoctorados y años sabáticos, a profesionales de la India, Francia, México y Brasil», refieren la directora de este centro que depende del Conicet y de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), doctora Gloria Dubner, y su vicedirectora, María Silvia Gravielle.
Comenzando su quinta década, el IAFE está en pleno crecimiento. Se apresta a lanzar el Nuevo Observatorio Virtual Argentino (NOVA), que brindará datos astronómicos obtenidos en el país; incorporará y desarrollará nuevas tecnologías astroinformáticas de punta, con amplia aplicación en sectores productivos, para intercambio de datos con los observatorios del resto del mundo; la puesta en marcha en modo robótico de un telescopio de búsqueda de planetas extrasolares en San Juan, que en breve podrá operar desde la sede de la entidad en la Ciudad Universitaria, y el análisis de los datos de salinidad y humedad del suelo a partir de observaciones de la próxima misión satelital de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), entre otros emprendimientos.
«Aquí se ha desarrollado un rugosímetro, que tuvo un reconocimiento del concurso Innovar 2008 [organizado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología}, y sirve para medir la rugosidad del suelo. A partir de los datos espaciales que se obtengan, se puede obtener información del suelo para las cosechas», ejemplifica la doctora Dubner, que anticipa: «También estamos buscando fondos para desarrollar instrumentos que puedan probarse en el espacio».
El acta de creación del IAFE, en 1970, fue firmada nada menos que por dos premios Nobel: Bernardo Houssay y Luis Federico Leloir.
Según las investigadoras, uno de sus impulsores, hace cuatro décadas, fue el doctor Jorge Sahade, que presidió la Unión Astronómica Internacional. «El decía que las instituciones existentes no anticipaban la era espacial que ya comenzaba, y que se necesitaba una organización que participara desde el comienzo. Entonces, el IAFE fue una asociación muy interesante de físicos, ingenieros y astrónomos para abordar la ciencia espacial en forma teórica y también experimental. Se reunió un grupo humano de tanto valor que fue uno de los puntos de partida para la formación de la Conae», precisan, y concluyen: «Fue un crisol muy interesante que nos convirtió a los científicos que trabajamos aquí en los más físicos entre los astrónomos y los más astronómicos entre los físicos. Esta fusión es única en el país».
Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas, UBA
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