El country manager & managing director de la compañía fotográfica, Héctor González, analiza la actualidad de la empresa en el mercado argentino, y afirma que existe la posibilidad de producir en Tierra del Fuego

Cámara Kodak
“Por ahora importamos todos los productos. La Argentina es bastante particular en cuanto a las normas que tiene para importar. La política de la compañía es adaptarse a las leyes locales en los países que opera y esto genera diferencias con los otros mercados en los que estamos presentes”, explica González.
–Teniendo en cuenta el tipo de cambio y el impuesto a las importaciones, ¿cuánto los afecta no tener una planta de producción en el país?
–Tenemos una fábrica en Manaos, Brasil. Por ahora no veo que Kodak vaya a tener una planta en la Argentina. Sí vemos con buenos ojos y ciertas probabilidades la producción local de cámaras a través de terceros gracias a los beneficios que tendríamos si se fabrica en Tierra del Fuego. Estamos en ese proceso y todavía no podemos dar a conocer qué empresa lo haría. Es un proceso muy largo porque primero está el tema de las licencias que tienen que tener la planta y después el tema de los proveedores de partes. De todas maneras, la idea es estar antes de fin de año produciendo localmente parte de nuestro volumen.
Hay que convivir con las normas. Eso hace que tengas que ser más creativo y previsor y hay que tratar de adaptar la estructura a esa realidad. En otros países donde por ahí no tenés los problemas de certificaciones eléctricas o de enchufes es más fácil. Hay cosas que hay que mandar a producir especialmente para la Argentina como las dos patitas del enchufe oblicuas que en la mayoría de los países no están. La realidad es que más allá de las ventajas que genera para el consumidor en cuanto a seguridad, en otros países no tenés que resolver ese tema. No es una restricción pero sí genera que tengas que ser más previsor y le dediques un foco adicional a ciertas operaciones.
–Con tantos años de presencia en el país, ¿nunca se habían planteado producir localmente?
–Cuando una compañía piensa en poner una planta, lo que considera como primera medida es el mercado potencial que se tiene, en el mercado actual y el mercado a futuro. Kodak se instaló hace 30 años en Manaos, y gracias a los acuerdos del Mercosur no se justificaba tener dos plantas en la misma región.
Brasil nos ganó por un tema de tiempos. Tienen un sistema similar a lo que pasa en Tierra del Fuego hace varios años.
De todas formas, sigue siendo conveniente en muchos casos traer productos de China directamente. Se prioriza, más allá del costo, lo que conviene más en toda la cadena de producción.
Para producir localmente también hay que tener en cuenta los costos de la mano de obra, los impuestos y una serie de factores. Por ejemplo, es muchísimo más caro traer un contenedor de partes desde China a la Argentina que traer en un día las cámaras terminadas. Se analiza toda esta serie de factores y eso te da la ecuación de por qué tomás el camino que tomás. Igual insisto en que con las nuevas reglas de juego y con el famoso impuesto interno se hace más ventajoso producir localmente.
Además queremos seguir manteniendo la posición de liderazgo que tenemos en el negocio.
–Como consecuencia de los impuestos, ¿se vieron en la obligación de subir los precios para no perder rentabilidad?
–No, en la mayoría de las compañías absorbieron parte del aumento por el impuesto interno. En todo caso, si hubo un aumento de precios no fue en la misma proporción que el efecto del impuesto, con lo cual muchas de las compañías en la cadena de distribución se absorbió parte del incremento del impuesto. La cámara más económica de Kodak es la C140 a $599. Las menos económicas rondan en los $999, como por ejemplo la Playsport, que es la videocámara nueva que se lanzará este año, y la M341 al mismo precio.
–¿Cómo se comportó el consumo el año pasado con la explosión de la crisis global?
–Fue un año muy bueno a pesar de la crisis, básicamente porque ganamos participación de mercado en la mayoría de los negocios. La crisis existió y nosotros no lo podíamos manejar pero nuestra ambición fue posicionarnos e imponernos con planes agresivos de mercado. En ese contexto, en el negocio de consumo tenemos dos áreas muy importantes: uno es la venta de cámaras digitales y el otro es el negocio de la impresión de fotos. En volúmenes de negocios no están a la misma altura pero en rentabilidad prácticamente aportan el mismo nivel.
En cámaras digitales tenemos una posición buena con 43% del mercado. La Argentina es el país donde Kodak tiene una de las mayores cuotas de mercado y trabajamos mucho para mantener ese posicionamiento con la mejor relación costo-beneficio hacia el consumidor.
En lo que es el negocio de impresión trabajamos fuertemente para que el consumidor imprima mayor cantidad de fotos. La diferencia entre la fotografía tradicional y la digital es que en promedio un consumidor en el pasado compraba dos rollos por año y revelaba 50 fotos por año. Hoy, ese mismo consumidor guarda 700 fotos y aumenta la posibilidad de impresión. Igualmente, hay que trabajar en eso porque el consumidor cree que al guardar la foto tiene solucionada su vida; el problema se da cuando se borra el disco duro, o se rompe la computadora. Con lo cual nuestro eslogan es “no hay mejor foto guardada que una foto impresa”.
–¿Cuáles son las propuestas de Kodak para esta nueva tendencia?
–Para imprimir fotos tenemos varias soluciones. Una es a través de la impresión de nuestras máquinas multifuncionales. También se puede hacer en una tienda, o en los quioscos de Kodak, en donde se imprime al instante. Tenemos una cobertura de mas de 2.000 equipos en todo el país con lo cual es muy accesible. Otra de las ventajas que tienen nuestros quioscos es que se pueden editar las fotos.
Una de las grandes innovaciones a partir de este año es que a través del quiosco de Kodak se puede ingresar en el Facebook, bajar las fotos e imprimirlas, con lo cual ya no se necesita andar con la tarjeta de memoria o DVD. Esto se presentó en febrero. También está la posibilidad de editar en un DVD con música.
Un tema que está creciendo mucho es la impresión desde el celular. Si bien hoy representa sólo el 10 por ciento del total de impresiones en quioscos, es un negocio que se está expandiendo mucho y que va a continuar creciendo año tras año.
–¿Cuántas cámaras digitales está vendiendo Kodak en la Argentina?
–El año pasado la venta fue de 950.000 cámaras. Estamos cerca del millón. Este año calculamos que va a caer 10% el negocio de cámaras por el efecto Mundial. Normalmente, cada dos años se da un cambio de producto y este año hay un freno porque la gente prioriza otros artículos. El año que viene o después del Mundial el mercado va a empezar a recuperarse y esperamos poder recompensar esta etapa.
En la mayoría de los negocios pasa lo mismo.
Respecto de los avances tecnológicos, cuando las economías del mundo crecían el 8% el negocio se incrementaba naturalmente. Hoy el crecimiento para la Argentina se estima de uno o dos puntos, con lo cual todavía hay un impacto como efecto de la crisis que pega en la sociedad. El consumidor piensa mucho más a la hora de decidir su compra y prioriza otras instancias.
Las notebook y los televisores son la prioridad en este momento. Cuando pasen determinados efectos, los mercados con sus categorías volverán a la normalidad.
–¿Quiénes son los principales competidores de su compañía?
–Son todos. Sony, Panasonic, Samsung, Cannon, todos son competidores porque un consumidor que hoy compra una cámara digital de otra marca deja de comprar una cámara Kodak, con lo cual todos son considerados competencia.
La diferencia básica es que para Kodak la venta de una cámara es el inicio del negocio. Para la mayoría de los competidores es un fin en sí mismo.
Nuestra compañía tiene un negocio adicional después de la venta de las cámaras que es la venta de las fotos impresas. La mayoría de los competidores no tienen ese negocio. Para nosotros el desafío más grande es hacer que ese consumidor siga desarrollando la fotografía.
–¿Cómo se fueron adaptando desde Kodak a todos los cambios tecnológicos de los últimos años?
–Kodak fue el inventor de la cámara digital en 1976. La reinvención de la compañía se dio en los últimos 7 u 8 años. Hoy, más del 70 por ciento de los negocios provienen del sector digital en sus distintas versiones, sea por la compra de cámaras o por la impresión, con lo cual somos una compañía 100% digital.
No obstante, todavía se siguen vendiendo películas en rollos porque hay consumidores que por diferentes particularidades no se digitalizan. Sigue habiendo una necesidad en el mercado que queremos seguir satisfaciendo.
La película fotográfica de 35 milímetros es algo que no va a desaparecer en la Argentina, por lo menos durante los próximos cinco años.
Cuánto va a durar depende de diferentes factores. Hay un cambio generacional muy importante. Hoy los chicos de 12 años manejan perfectamente lo digital y no van a entrar en la fotografía tradicional, pero mientras siga habiendo consumo vamos a seguir produciendo la película fotográfica.
Por eso insisto con que el rollo tiene varios años más de vida. Hay gente que lo utiliza, por ejemplo, de manera artística.
Hay fotógrafos que les gusta mucho más cómo queda una foto tomada con un rollo de película que con un dispositivo digital.?Vamos a seguir respetando esas elecciones. Hay rollo para rato.
–Los celulares tienen cada vez más funciones, entre ellas la cámara de fotos ¿Lo ven como una amenaza?
–La cámara de fotos de un celular, por avanzado que sea, no reemplaza a una cámara tradicional. Siempre lo comparo con el efecto que tuvieron los teléfonos con acceso a Internet con las computadoras. Si bien ayuda en el día tras día no conozco a nadie que haya dejado de tener computadora por usar Internet desde su celular. Con la cámara de fotos pasa lo mismo. En algunos momentos se hacen tomas con el equipo multifunción, pero si hay un cumpleaños o un evento importante la gente prefiere llevar la cámara. Por eso, no es una amenaza que se sigan desarrollano celulares más sofisticados o multifunción.
–¿Cuánto facturará la empresa durante este año teniendo en cuenta todas sus unidades de negocio?
–Estamos en una operación total –entre consumo de cámaras, impresión, accesorios y cine– de entre 90 y 95 millones de dólares
Kodak participa en el negocio del cine en Hollywood. Las películas históricas que ganaron premios siempre fueron editadas o impresas con Kodak. Es un negocio muy importante para la compañía, que tiene una participación enorme. Es un negocio que se sigue desarrollando. En la Argentina, del 95 por ciento de las películas que se copian para todos los cines se hacen con películas Kodak.
Quiero aclarar que cuando hablamos de los negocios de Kodak, incluye la venta de películas, papel fotográfico, quiosco para impresión digital y cámaras digitales además de filmadoras, accesorios, baterías y el negocio relacionado con el consumo masivo.
El negocio comercial es en el que Kodak participa en la industria gráfica con lo que son planchas para la impresión, y además mantiene y desarrolla tecnologías para la impresión comercial de alto volumen.
Además, hace cuatro años Kodak empezó a comprar compañías de la industria gráfica porque ve con muy buenos ojos un potencial de futuro muy importante. En la Argentina venimos más demorados pero éste es un año de mucho esfuerzo y trabajo para consolidarnos.
Fuente: El Argentino.
http://www.argentina.ar/_es/economia-y-negocios/C3838-kodak-fabricara-productos-en-el-pais.php




