El astillero Brunswick Boat Group decidió comenzar a producir localmente su modelo más popular, el Bayliner, en una planta ubicada en Campana
Como contrapartida, Marine Sur, que fabrica 600 lanchas por año y posee una participación en el mercado del 35%, aportará su planta de 6.000 mts2 de la localidad bonaerense, sus 80 empleados y su red comercial.
A pesar de que este mercado fue duramente castigado por la crisis global y la fuerte caída del consumo local, desde la compañía norteamericana entendieron que era el momento de desembarcar en el país.
“El mercado argentino ha estado solicitando lanchas importadas a precios accesibles. Con este acuerdo estamos haciendo esto una realidad para los consumidores con nuestra marca Bayliner”, dijo, a través de un comunicado, Bill Gress, presidente de Latinoamérica de Brunswick Corporation.
Por su parte, Andrés Troelsen, titular de Marine Sur dijo que “esta es la primera vez que Brunswick se asocia con una empresa náutica en la Argentina” .
A nivel nacional existen hoy casi 100 astilleros privados que sufren las consecuencias de la crisis financiera internacional. Como resultado de este problema se frenó totalmente el negocio exportador y, cuando los constructores de embarcaciones quisieron suplantar esa caída con el mercado interno, se encontraron con una plaza muy deprimida. Como si eso no bastara, la sequía en muchas zonas del país también los afectó.
El mercado local está constituido por fabricantes de lanchas que tienen un costo inicial de u$s15.000, hasta constructores de embarcaciones con valores superiores a los u$s500.000. Y en todos los casos, el 2009 se presentó de igual manera: con precios congelados y caída de ventas





