Cervecería y Maltería Quilmes, propiedad de la multinacional Anheuser-Busch InBev, concretó una inversión de $ 12,5 millones en su planta de Zárate, provincia de Buenos Aires, para incorporar un sistema de generación de energía a partir de subproductos de la industria maderera de Corrientes y Entre Ríos, como chips de eucalipto y pino. El proyecto, basado en el uso de biomasa y puesto en marcha hace pocos días, le permitirá a la fabricante de bebidas reducir un 90% el consumo de fuel oil. La biomasa es el combustible energético que se obtiene directa o indirectamente de recursos biológicos, como los derivados del petróleo y el gas.




