SERÁN PARA CIUDADES DE HASTA 70.000 HABITANTES.
Habrá diez proyectos de producción alimenticia. Se invertirán u$s 18 millones y se crearán 3.600 empleos en Salta, Tucumán, Catamarca, Jujuy, Misiones, La Rioja y también Corrientes
“Queremos que se terminen las migraciones y que la gente vuelva a vivir en los municipios donde nacieron. Para eso, vamos a poner a disposición de sus habitantes los alimentos que les están faltando”, explica Humberto Lanzillotta, director del Programa de Estado y del Centro de Transferencia del Conocimiento Productivo del INTI. Para lograrlo, tienen previsto hacer su primer polo alimenticio regional, que será único en la Argentina por su envergadura y que además generará nuevos empleos. Serán diez proyectos: dos en Salta, dos en Tucumán, dos en Misiones, y uno en Jujuy, en Corrientes, en Catamarca y en La Rioja. La intención del organismo es realizar esta prueba en aquellos municipios relegados que tengan un piso de 40.000 habitantes y un máximo de 70.000, como para tener un mercado mínimo de abastecimiento que sea capaz de absorver la producción.
Cada uno tendrá entre tres y cinco plantas: habrá una faenadora de ganado vacuno, otra de pollos, otra para ganado ovino caprino, otra para productos lácteos y otra para leche fluida.
Cada unidad de producción empleará a 60 personas de manera directa y a otras 300 en forma indirecta; por lo tanto, entre los diez proyectos se crearán 3.600 nuevos trabajos. “De esta forma, tratamos de impulsar la cadena de valor a nivel local para toda la actividad económica, tanto en comercio, en transporte y en construcción, lo cual provocará como consecuencia directa un incremento en la recaudación municipal”, advierte Lanzillotta.
Como puntapié inicial, midieron la población del noroeste y del noreste argentino y superpusieron esos datos con la cantidad de establecimientos frigoríficos de carne y pasteurizadores de leche. A partir de ahí, lo compararon con la población animal en la zona, y descubrieron áreas alejadas de los centros de producción de carne y leche, independientemente de los mataderos que existen en la mayoría de los pueblos.
Esos sitios tenían materia prima, pero no la aprovechaban al no contar con plantas de industrialización.
De todos modos, la intención de los técnicos del INTI con esta iniciativa no es sustituir a la empresa privada, sino llegar a las capas de la base social y provocar un cambio cultural, para capacitar a la población en temas de salubridad, higiene y buenas prácticas, para que haya un desarrollo local.
Las plantas del INTI tienen la ventaja de contar con un tratamiento de efluentes para que todos los sobrantes sean tratados sin que afecte el ambiente, con el cumplimiento estricto de las normas bromatológicas, para poder mejorar la calidad de ganado y de la pastura.
Las plantas tendrán un bajo nivel de automación para ocupar mano de obra, pero una alta exigencia de calidad, de modo que sus habitantes puedan comer productos sanos, ya que la intención es poner a disposición de la población alimentos que están faltando para el consumo local.
http://www.cronista.com/notas/189952-el-inti-impulsa-un-polo-alimentos-municipios





