Un equipo de investigadores de la UNLP lleva adelante estudios para combatir el deterioro que afecta a esculturas, archivos y obras de arte, provocado por el paso del tiempo y el ataque de microorganismos como bacterias, levaduras y hongos. Utilizan armas naturales como pimienta, ajo, orégano y laurel

Ajo, laurel, orégano, pimienta negra… No vaya a creer que les estamos pasando una receta para preparar salsa. Nada de eso. Este listado de condimentos, como otros productos de origen vegetal, son las armas naturales que utiliza un grupo de científicos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) para combatir los microorganismos y bacterias que atentan contra el patrimonio cultural.
El equipo de especialistas, que trabaja en el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (Inifta) de la Facultad de Ciencias Exactas, lleva adelante estudios sobre piezas históricas, artísticas y culturales (monumentos, esculturas, edificios, archivos y obras de arte) que, con el paso del tiempo, sufren los efectos del deterioro.
Este puede ser causado por múltiples factores en los que se ven involucrados diferentes organismos. Puede tratarse de microorganismos como bacterias o no bacterias, algas, levaduras y hongos. También macroorganismos, como plantas vasculares, artrópodos, murciélagos, palomas y otras aves que intervienen a través de las excretas.
Las doctoras en Ciencias Naturales Patricia Guiamet y Sandra Gómez de Saravia vienen realizando trabajos en esta temática desde hace más de veinte años. En la actualidad están abocadas (junto con otros investigadores y becarios) a dos proyectos de investigación. Uno se denomina Biodeterioro y biofilms en sistemas industriales y del patrimonio cultural. Control y Prevención. Y el otro es Uso de extractos naturales para la prevención y control del biodeterioro de materiales de importancia histórica, artística y cultural.
Guiamet, que es docente de la Facultad de Veterinaria en la carrera de Microbiología Clínica e Industrial de la UNLP, e investigadora del Conicet, mencionó a Hoy que uno de los trabajos lo están llevando a cabo en el archivo histórico de la dirección de Geodesia, que pertenece al ministerio de Obras Públicas bonaerense, en 7 entre 57 y 58 (ver aparte).
También están haciendo estudios sobre biodeterioro del arte rupestre en el sistema serrano de Ventania, en la provincia de Buenos Aires, en una zona de varias cuevas. Allí trabajan con un equipo de arqueólogos de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNLP dirigidos por Fernando Oliva.
“Desde que los arqueólogos comenzaron sus estudios vieron como las pinturas, que tienen una composición orgánica, se ven afectadas por los biofilms que van avanzando sobre ellas y las van cubriendo”, indicó Guiamet.
La científica explicó que los biofilms son películas de origen biológico que están compuestas por bacterias y hongos, y que éstos, a su vez, le dan la posibilidad de colonizar a otros microorganismos como líquenes, algas y musgos. “Están cubriendo los registros de arte rupestre de los arqueólogos. Ellos trabajan en la preservación de este tipo de arte”, dijo.
Una de las armas que utiliza el equipo de investigadores del Inifta son los llamados biocidas naturales. Se trata de sustancias que pueden ejercer una actividad microbicida, es decir, actuar sobre bacterias, hongos y (si tienen un amplio espectro) también sobre otros microorganismos. A veces tienen la capacidad de disminuir el deterioro y hasta frenarlo.
Los biocidas que están aplicando los científicos son productos naturales derivados de plantas. Estas sustancias pueden ser líquidas, como extractos o aceites esenciales, y se pueden llegar a aplicar sobre las superficies dañadas. “La idea es usar estos productos porque no son contaminantes. Hemos obtenido productos de plantas de achicoria, ajo, alfalfa, dama de noche, eucaliptus, laurel noble, pino macho, té, pimienta negra y tomillo, entre otros”, agregó Saravia, que es profesora en la cátedra de Zoología Invertebrados en la Facultad de Ciencias Naturales e investigadora de la CIC bonaerense.
Al rescate de mapas , libros y fotografías
En el archivo del departamento de Investigación Histórica y Cartográfica de la dirección de Geodesia, que está a cargo del licenciado Juan Carlos Alvarez Gelves, el equipo de expertos del Inifta está realizando muestras sobre mapas, planos, libros y fotografías. Muchos de los materiales son de la época fundacional de la ciudad de La Plata. Allí, además, se concentra información de toda la provincia de Buenos Aires.
Según explicaron los investigadores de la UNLP, el material está expuesto a condiciones “bastantes desfavorables” por el lugar donde se encuentra. Próximamente el archivo se mudará a otro sitio. Por eso, los científicos están estudiando el estado en que se encuentra el material y luego harán un seguimiento postmudanza. El objetivo es trasladarlo a un ambiente más propicio para su conservación.
Un lifting para las esculturas
Los materiales como mármol y granito también son objeto de estudio de los investigadores del Inifta. En la actualidad están realizando un trabajo con otro grupo de expertos de Buenos Aires en el cementerio de la Recoleta.
Con el restaurador Miguel Crespo y la geóloga María Beatriz Ponce, están haciendo estudios de biodeterioro de dos monumentos escultóricos importantes: uno de José C. Paz y otro de Rufina Cambaceres (foto).
Este tipo de esculturas sufren del deterioro por estar expuestos al medio ambiente.
Los trabajos de microbiología convencionales son complementados con técnicas moleculares de avanzada. En este aspecto, los expertos trabajan con los investigadores Diego Moreno y Ana María García de la Universidad Politécnica de Madrid.
Diario Hoy
http://www.diariohoy.net/accion-verNota-id-28644-titulo-Guardianes_del_patrimonio_cultural




