Según confirmó el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi, el mes próximo estará lista la pasarela para conocer el histórico galeón. «Vamos a armar una especie de puente con vistas cenitales y un cronograma de visitas para que todos puedan verlo, aunque no sería definitivo. También se hará un soporte en vídeo, fotos e imágenes tridimensionales para montar un centro de interpretación», dijo Lombardi.
Ayer por la mañana, se sacaron los cuatro cañones de la embarcación para trasladarlos a Barraca Peña, una antigua estación de trenes ubicada en La Boca, donde serán restaurados. Cada cañón pesa 1.000 kilos.
Durante la exhibición, el galeón junto con los objetos que fueron hallados en su interior, como unas 50 vasijas, cerámicas indígenas, pipas para tabaco, cabos, clavos y sogas con diferentes trenzados, entre otros elementos, se mantendrán enterrados, para lograr un mejor nivel de conservación. Es que al tomar contacto con el aire, la madera de la embarcación y los objetos de hierro se deterioran día a día.
«Lo aconsejable es que los hallazgos regresen al lugar en donde ha quedado demostrado que su conservación es posible. Lo importante es garantizar la conservación y ésta parece ser una opción viable «, explicó el especialista en patrimonio cultural Javier García Cano, otro de los directores del proyecto.
La exhibición del barco y sus reliquias no será definitiva: mientras se decide cómo se conservará, el Gobierno de la Ciudad firmó un acuerdo con la empresa constructora Fernández Prieto (a cargo del complejo ZenCity que se realiza en la zona), para mantener la obra paralizada hasta mayo y, así, trabajar en el resguardo del galeón.




