La argentina Victoria Noorthoorn fue designada curadora de la prestigiosa Bienal de Arte Contemporáneo de Lyon, que se realizará desde el 15 de septiembre en esa ciudad francesa, bajo el lema “Ha nacido una belleza terrible”.

Este desafío profesional de carácter internacional no es el primero que se cruza en la descollante carrera de Noorthoorn, quien fue en 2006 curadora general de la Bienal de Arte de Pontevedra, España, y en 2009, de la 7 Bienal del Mercosur, en la ciudad brasileña de Porto Alegre, además de las numerosas muestras curadas en el país.
«Me invitaron a curar la bienal sola y fue un desafío muy fuerte porque tuve muchísima libertad y confianza de parte del director artístico Thierry Raspail, quien la fundó hace 20 años”, señaló Noorthoorn en diálogo con Télam desde esta pintoresca ciudad donde convergen el río Ródano y los Alpes montañosos, que recibirá la obra de 78 artistas del mundo.
Un verso del poeta irlandés William Buter Yeats («A terrible beauty is born») inspiró a la curadora para dar nombre a la bienal, una de las más experimentales en Europa, considerada históricamente de autor, que ocupará 14 mil metros cuadrados distribuidos en cuatro sedes (La Sucrèrie, la Fondation Bullukian, el Museo de Arte Contemporáneo y la ex fábrica de seda T.A.S.E.).
En las últimas diez ediciones, la bienal de Lyon ha trabajado con curadores de la primera plana internacional y de una impronta muy fuerte a nivel curatorial, visibles y muy autorales en sus exposiciones, como Harald Szeemann, Hans Ulrich Obrist o Nicolas Bourriaud- y esa ha sido una marca registrada del encuentro.
«Yo sentí que tenía que enunciar subjetivamente una posición curatorial fuerte en mis términos así que comencé a viajar e investigar por Europa y por África, tratando de encontrar el tono para una de las bienales más experimentales en Europa, que les hablara con fuerza a los europeos, pero también con un espíritu fresco”, resume.
El resultado es “un proyecto muy radical, con fuerza de enunciación propia: obras fuertemente poéticas y de mucha contundencia crítica respecto del estado del mundo de hoy, que hablan sobre conflictos sociales, raciales, económicos y al mismo tiempo ofrecen alternativas a un presente complicado, tumultuoso, como el que se vive sobre todo en Europa”, apunta.
La presencia de artistas europeos y africanos se ensambla con el “fuerte protagonismo del arte latinoamericano y de los artistas argentinos que han presentado proyectos muy fuertes”, como el de Ernesto Ballesteros (pequeños y livianos aviones que hará volar durante cuatro meses), Irina Kirchuk, Marina de Caro, Luciana Lamothe, Diego Bianchi o Jorge Macchi.
Resulta imperdible la sencilla y potente obra de Roberto Jacoby, “El hilo rojo de la historia”, un texto donde asegura que el dinero destinado a su obra será donado a la institución de Lyon que recuerda la matanza de 44 niños durante la ocupación nazi en esa ciudad, y junto al texto, un pedestal repleto de billetes de cinco euros que el visitante puede eventualmente llevarse, una pieza que “crea un dilema moral para el público, muy simple pero muy contundente”, resume Noorthoorn.
«Los artistas de la exposición fueron seleccionados como individuos y no como representantes de sus países o regiones de origen -aclara Noorthoorn. En muchos casos, para entrar en diálogo con otros artistas».
«La exposición es entonces el resultado de una gran serie de conversaciones, un modus operandi que resulta de la creencia en el poder del diálogo para la construcción de cualquier proyecto”, agrega.
Cerca de 200.000 personas recorren cada año la Bienal creada en 1991, a donde además viajan unos tres mil curadores, críticos y coleccionistas a las Jornadas para Profesionales -los días 13 y 14 de septiembre- además del público francés, ya devoto de este gran encuentro de arte que se celebra hasta el 31 de diciembre en Lyon.
Fuente: Telam
http://www.argentina.ar/_es/cultura/C9159-argentina-pisa-fuerte-en-la-bienal-de-lyon.php




