El mandatario local aseguró que esta nueva infraestructura posibilitará, no sólo el tratamiento y esparcimiento de discapacitados, sino también de familias de los barrios más próximos que podrán asistir durante los fines de semana.
El complejo de piletas demandó una inversión de 400 mil pesos, que fueron aportados por el gobierno provincial y el municipio a través de los recursos que deriva hacia el Fondo para la Discapacidad y Minoridad en Riesgo y del Fondo para Obras y Servicios Públicos. De este modo se dio un gran avance en la intención de convertir a San Francisco en una ciudad accesible y amigable para con los discapacitados. Debe recordarse que hace dos años se inauguró la primera plaza integradora, con juegos adaptados para el uso de personas con capacidades diferentes y se promueven diversas acciones para eliminar las barreras arquitectónicas. La pileta construida en el predio del Centro de Educación Física tiene adecuaciones para permitir la accesibilidad a personas con problemas motrices.
La piscina principal que mide 25 por 6,5 metros, incluye una rampa para su acceso con su respectiva baranda de acero.




