Se necesita un millón de personas para reponer el plasma que requiere la salud pública. La Argentina será sede del Día mundial del donante.

Donación de sangre
La Argentina subió de 3 a 23 el porcentaje de donaciones voluntarias de sangre que se emplea en la realización de trasplantes de órganos, tratamientos contra el cáncer, transfusiones para enfermedades crónicas como la anemia congénita y complicaciones del parto en embarazos no controlados.
Los datos se desprenden de una estadística del Ministerio de Salud de la Nación, con motivo del Día Mundial del Donante de Sangre, que reunirá el 14 de junio en la Argentina a especialistas de todo el mundo.
La medición se hizo de 2004 a 2010, y si bien en ese lapso subió 20 puntos el porcentaje de donantes voluntarios de sangre en el país, la cartera sanitaria manifestó la necesidad de contar con un millón de personas que den sangre dos veces al año en forma voluntaria, para reponer el plasma que necesita la salud pública.
El ministro de Salud, Juan Manzur, señaló que “Argentina ejecuta un plan nacional, con una inversión de 100 millones de dólares, para la construcción de siete centros regionales, introduciendo la biología molecular y las últimas tecnologías para el desarrollo y la actualización de la medicina transfusional”.
Manzur explicó que “el modelo predominante de donación de sangre que hoy tiene el país es por reposición, es decir, son los familiares y amigos de los pacientes los que se acercan a donar”. Sin embargo, admitió que “está demostrado que la donación más segura es aquella aportada por personas que sin ningún tipo de presión donan su sangre habitualmente”. Por eso, insistió en que “lo que buscamos es promover la donación voluntaria y habitual de sangre, porque ella salva vidas y es uno de los actos de mayor amor”.
El Plan Nacional de Sangre propicia el establecimiento de Centros Regionales que organizan las donaciones de su área de influencia, ofreciendo plasma a los enfermos que necesitan transfusiones de sangre y hemocomponentes de calidad controlada.
Mabel Maschio, coordinadora del plan nacional de sangre, destacó que “la estrategia que se lleva a cabo permitió una transformación bastante rápida del sistema de hemoterapia argentino y hoy hay bancos centrales de sangre en casi todas las provincias”.
“La meta para 2015 es alcanzar el 50% de donación voluntaria y habitual, y aumentar el índice de donantes del 24 por mil a 35 por mil”, destacó la funcionaria, quien afirmó que “la sangre, sus componentes y sus derivados son considerados medicamentos biológicos esenciales, un recurso nacional y un bien público”.
Por esta razón, es indispensable la activa presencia del Estado para establecer una política nacional y controlar, tanto los procedimientos como las normas de funcionamiento del sistema nacional de sangre.
La designación de la Argentina como sede del Día Mundial del Donante de Sangre la convirtió en el primer país latinoamericano en el que se llevará a cabo esa celebración.
Para ser donante voluntario de sangre hay que tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos, no padecer enfermedades que se transmitan por sangre, no consumir drogas endovenosas y no haberse realizado en el último años tatuajes o perforaciones cutáneas.
El ministerio habilitó la línea gratuita 0800-222-1002 0800-222-1002, donde se pueden consultar los lugares de donación de sangre. También se puede recabar información en la página web www.msal.gov.ar/plan-nacional-donacion-sangre.
Fuente: Tiempo Argentino.
http://www.argentina.ar/_es/pais/C8067-aumentaron-las-donaciones-de-sangre.php




