Por una iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social, diversas cooperativas, de las que participan comunidades indígenas del noreste de la provincia de Salta y del Impenetrable chaqueño, diseñan sus propias casas y las construyen.

No se trata de hacer caridad, sino de alcanzar la reciprocidad social y devolver el sentido de pertenencia a los pueblos originarios”, aseguró Mirta Pulido, coordinadora de la Unidad Ministro del Ministerio de Desarrollo Social. Lo dijo ayer en el marco de la puesta en marcha de la construcción de 31 viviendas en el noreste de la provincia de Salta. La obra, que llevan adelante cinco cooperativas de las que participan indígenas de la región, beneficiará a más de 30 familias, principalmente de la comunidad wichi.
Hace cuatro meses, la cartera que encabeza Alicia Kirchner lanzó esta iniciativa a través de la cual 80 personas agrupadas en cinco cooperativas de la zona se capacitaron y trabajaron junto a un equipo interdisciplinario del ministerio, coordinado por Pulido. De esta manera, se planificó y realizó un diagnóstico participativo sobre dónde y de qué manera se construirían las viviendas.
Según fuentes ministeriales, se utilizarán materiales fabricados con insumos de la región, respetando los hábitos de los distintos pobladores. “El diseño de las casas fue participativo, porque tuvimos que tener en cuenta cuestiones culturales, como el lugar que ocuparía el baño, que ellos prefieren fuera de la casa”, explicó Pulido en diálogo con Tiempo Argentino.
Para la organización de la obra se mantuvieron reuniones logísticas con el municipio de Santa Victoria Este, uno de los lugares en los que se trabaja, donde viven más de 13 mil personas y un 70% de la población es indígena, principalmente de las comunidades wichi, chorote, chulupí y qom.
Julio Juárez vive en la misión wichi junto a su mujer Marta y sus hijos. “Mis hermanos y yo estamos felices. Nos sentimos respetados por tener un trabajo y poder hacer nuestras casas”, contó, emocionado. A su lado, Raúl, cacique wichi y miembro de una de las cooperativas, agradeció la oportunidad de “aprender un oficio y, a partir de esta experiencia, ganarme el respeto de los demás”.
Por su parte, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, visitó ayer los distintos parajes donde se realizará la construcción y la localidad salteña de Alto la Sierra, donde se creará un nuevo Centro Integrador Comunitario (CIC).
La iniciativa ya se realizó en distintos parajes del Impenetrable chaqueño, considerados como zonas vulnerables con escaso acceso a servicios socio-sanitarios. En 2009, se creó un CIC en el paraje Comandancia Frías para dar respuestas educativas, sanitarias y productivas a la zona. Además, se construyeron viviendas en las localidades de Víboras Blancas, La Pelole y Espinillo.
“En La Pelole no había luz, las personas tomaban agua de un charco o del río. Pero en menos de un año, construimos viviendas, llevamos agua potable y luz. Cuando volvimos, los chicos estaban tomando la leche y mirando la tele, y esto es algo que nos emociona”, dijo Pulido, y agregó que “se trata de generar un espacio de crecimiento que mejore la calidad de vida de las personas, y un desarrollo local sustentable en el tiempo”.
Las cooperativas mixtas se gestionaron con el acompañamiento del Instituto de Asociativismo y Economía Social (INAES), que depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Se denominan mixtas porque están integradas por miembros de comunidades indígenas y por los denominados “criollos”.
Las cooperativas de trabajo que construyen las viviendas son: Rancho Ñato, Jóvenes del Chaco y Kalaais (ambas de Alto la Sierra), y las cooperativas Pilcomayo y Trichaco (las dos de Santa Victoria Este).
Fuente: Tiempo Argentino
http://www.argentina.ar/_es/pais/C7428-viviendas-para-los-pueblos-originarios.php




