El Saocom 1B partirá este viernes de Bariloche rumbo a Cabo Cañaveral par su lanzamiento, que será el 30 de marzo.
Este viernes comenzará el traslado del nuevo satélite argentino Saocom 1B, que partirá desde la ciudad de Bariloche hasta Florida, Estados Unidos, donde el próximo 30 de marzo será lanzado hacia el espacio, en un nuevo hito para la producción local de satélites. Su puesta en órbita permitirá ayudar en la producción agrícola, a partir de su capacidad de medir la humedad de los suelos y obtener información meteorológica desde cualquier parte de la superficie terrestre, lo que permitiría prevenir potenciales inundaciones.
El satélite Saocom 1B fue desarrollado en las instalaciones que tiene Invap, una empresa argentina dedicada a varias áreas de desarrollo tecnológico, en San Carlos de Bariloche, desde donde iniciará su traslado a través de un convoy de camiones, que llevará 42 toneladas de equipamientos hacia el aeropuerto de esa ciudad, en donde se cargará todo al avión ucraniano Antonov AN 124, que fue el mismo que llevó los satélites también nacionales Saocom 1A y los Arsat 1 y 2.
Desde allí partirá este sábado a la medianoche, para luego hacer una parada en Chile para cargar combustible y emprender rumbo hacia las instalaciones de la empresa SpaceX en Cabo Cañaveral, lugar desde el cual será lanzado al espacio desde 620 kilómetros de altura.
El Saocom 1B, junto a su homónimo 1A lanzado en el año 2018, forman parte de la misión Saocom, que fueron desarrollados en un trabajo en conjunto de la empresa Invap, la Conae, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la firma VENG y el laboratorio GEMA de la Universidad Nacional de La Plata.
Al respecto, Laura Frulla, investigadora principal de la misión Saocom, destacó: “El desarrollo de toda la misión fue un desafío muy importante para la Argentina, porque no teníamos conocimientos previos sobre la tecnología para la construcción y puesta a punto de satélites de este tipo”.
Un satélite en función del cultivo
La información que brinde la misión Saocom permitirá hacer conocer a los productores cuál es el mejor momento de siembra, fertilización y riego, así como en cultivos como trigo, girasol, soja y maíz. Por otra parte, brindará un soporte en relación al uso de productos químicos para el control de enfermedades en cultivos, como la farariosis. Entre sus principales virtudes, cuentan con un foco que permite la generación de luz propia en el satélite.
Los datos se generan a partir de la demanda que generan las instituciones comprometidas con el proyecto, como el Instituto Nacional del Agua (INA) o la Conae. Además, el satélite generará sistemas tempranos para evitar inundaciones, así como trazar mapas en las zonas que pueden ser afectadas por el agua o del movimiento de glaciares, pendientes y alturas.
A su vez, servirá como centro de monitoreo sobre el Mar Argentino frente a la pesca ilegal, así como la detección del derramamiento de hidrocarburos en el mar.
La conservación del óvulo de esta especie es de suma importancia ya que permite preservar la genética de yeguas superiores, programar los cruzamientos, flexibilizar la producción de embriones in vitro y rescatar la genética de yeguas que mueren inesperadamente para su cruzamiento
Investigadores argentinos lograron criopreservar óvulos de yeguas para luego fecundarlos in vitro (Shutterstock)
Investigadores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agrarias de la Universidad Católica Argentina (UCA) y el Conicet lograron criopreservar óvulos de yeguas para luego fecundarlos in vitro. En las especies mamíferas, la preservación de la genética de la hembra mediante la criopreservación del óvulo (u ovocito) es compleja ya que el gran volumen de esta célula resulta en la formación de cristales de hielo letales durante el congelamiento.
Por este motivo, es necesario utilizar una técnica ultra-rápida denominada vitrificación, mediante la cual se alcanza una estabilización de la célula en estado “vítreo” sin hielo, permitiendo su conservación en nitrógeno líquido a -196 grados Celsius por tiempo indefinido.
El estudio, desarrollado íntegramente en el laboratorio de Biotecnología y Reproducción Animal de Facultad de Ingeniería y Ciencias Agrarias de la UCA dirigido por la doctora Marina Sansiñena (investigadora independiente, UCA-Conicet), fue realizado por Gabriel Clérico (becario UCA-Conicet) como parte de su proyecto doctoral y contó con la colaboración de Guillermo Taminelli (docente investigador UCA), el doctor Carlos Pinto de la Facultad de Veterinaria de Louisiana State University (USA) y varios tesistas de grado de la carrera de Ingeniería Agronómica de la Facultad.
Se utiliza una técnica ultra-rápida denominada vitrificación, mediante la cual se alcanza una estabilización de la célula en estado “vítreo” sin hielo (Shutterstock)
La conservación del óvulo de la yegua es de suma importancia ya que permite preservar la genética de yeguas superiores, programar los cruzamientos, flexibilizar la producción de embriones in vitro, rescatar la genética de yeguas que mueren inesperadamente para su cruzamiento y también posibilita la conservación de équidos en riesgo de extinción.
Los óvulos contribuyen con la mitad de la información genética del individuo. Por ello, la posibilidad de criopreservarlos para luego fecundarlos en forma viable abre nuevas alternativas para el mejoramiento del caballo. A diferencia de la clonación, donde no se produce recombinación del material genético, la conservación del ovocito y su fecundación permiten el cruzamiento entre individuos y contribuye a aumentar la variabilidad genética de la especie. En los caballos de polo, por ejemplo, donde existe un reducido pool de reproductores, es necesario considerar estas herramientas a fin de reducir la consanguinidad y la acumulación de genes deletéreos.
La fertilización in vitro es realizada en nitrógeno líquido a -196 grados Celsius por tiempo indefinido (Shutterstock)
Los ovocitos de las yeguas fueron vitrificados, conservados en nitrógeno líquido a -196 grados Celsius y luego sometidos a fecundación in vitro por microinyección del espermatozoide (ICSI), que es actualmente la única técnica viable para producir embriones in vitro en el caballo. Una vez inyectados los embriones fueron cultivados 7 días y transferidos a yeguas receptoras, lográndose establecer 2 preñeces actualmente en curso.
“Hemos alcanzado buenos resultados, logrando tasas de preñez de superiores al 65% para los embriones ICSI control y 16% para embriones de ovocitos vitrificados”, indicó la doctora Marina Sansiñena. “Si bien consideramos que establecer estas preñeces representa un gran avance en el sentido correcto, no podemos dejar de considerar esta técnica aún en su etapa experimental. Nuestro objetivo a corto plazo es lograr estos resultados con ovocitos aspirados de yeguas donantes, mejorar las tasas de embriones y preñez, y evaluar el estado sanitario de los animales nacidos”, afirmó a Infobae.
«Los caballos son una especie que tiene mucho arraigo cultural, y lo que hace la Argentina con respecto a la biotecnología es muy importante, Argentina produce conocimiento en este ámbito”, sostuvo la doctora Marina Sansiñena, investigadora de UCA-CONICET (Shutterstock)
“Los caballos son una especie que tiene mucho arraigo cultural, y lo que hace la Argentina con respecto a la biotecnología es muy importante, Argentina produce conocimiento en este ámbito”, sostuvo la doctora Sansiñena, al mismo tiempo que explicó: “Para hacer in vitro en el caballo hay dos técnicas: la clonación, donde con esta técnica no se mezcla la genética, no hay recombinación de genes y la fecundación in vitro, donde sí hay presencia tanto del macho como de la hembra”.
“Hemos identificado algunos de los factores que limitaban el éxito en la yegua. En la última campaña logramos establecer dos preñeces que seguiremos monitoreando hasta que lleguen a término”. especificó Sansiñena. “Los potrillos nacerán en la primavera 2020; el seguimiento ecográfico de las preñeces indican que se trata de una hembra y un macho, nos encontramos ajustando detalles de sincronía de yeguas receptoras«, vaticinó.
Ecografía de preñez. Centro de Trasplante Embrionario La Aguada – Haras el Dok.
Entre los factores limitantes, se encontraron con el problema del estado madurativo, el ritmo de enfriamiento y el calentamiento del óvulo. Los investigadores han observado que las características del desarrollo in vitro del embrión a partir de ovocitos vitrificados difieren sustancialmente de los embriones de ovocitos frescos. “En la última etapa, y con el valioso acompañamiento del frigorífico Lamar S.A. y el Centro de Trasplante Embrionario La Aguada – Haras el Dok.
La criopreservación del óvulo de la yegua tiene pocos antecedentes. Hasta la fecha, existe un único potrilllo nacido en la Universidad de Ghent (Bélgica) en 2018 por una técnica similar. En 2002 la Universidad Estatal de Colorado (USA) informó 2 nacimientos, pero en este caso la fecundación no fue in vitro.
“Un proyecto como este representa un gran desafío logístico, y es siempre el logro de mucha gente de diversas áreas, como la Universidad, la industria y el ámbito científico”, señaló Marina Sansiñena. Cabe recordar que el equino es una producción pecuaria de gran importancia económica y cultural para nuestro país. Argentina es el tercer productor mundial de embriones; se estima que cada equino que ingresa en el sistema es generador de al menos 7-8 puestos de trabajo.
Lio compartió el premio con el séxtuple campeón de la Fórmula 1
Lionel Messi y el campeón del mundo de Fórmula 1, el británico Lewis Hamilton, compartieron el prestigioso premio Laureus al mejor deportista del 2019, en una ceremonia celebrada este lunes en Berlín.
Messi, de 32 años y que en 2019 conquistó su sexto Balón de Oro, y Hamilton, de 35 y que la temporada pasada ganó el mundial de Fórmula 1 por sexta ocasión, ganaron este premio por sus logros el año pasado.
Es la primera vez que un futbolista gana este premio y también ha sido la primera ocasión, en 20 ediciones, que el premio al mejor deportista es compartido.
“Estoy honrado de ser el primer deportista que gana este premio siendo de un deporte de equipo”, declaró Messi desde Barcelona en un mensaje de video.
En categoría femenina, el premio a la mejor deportista fue para la gimnasta estadounidense Simone Biles, ganadora de cinco oros en el Mundial de Stuttgart para llevar su récord de títulos mundialistas a 25.
Es la tercera ocasión que Biles conquista este premio. “Significa mucho para mí, es mi tercer Laureus y estoy realmente agradecida”, dijo la gimnasta, también a través de un mensaje de video.
El galardón a la revelación de la temporada fue para el ciclista Egan Bernal, el primer colombiano de la historia en ganar el Tour de Francia y siendo a la vez, a sus 22 años, en el vencedor más joven de las 110 ediciones de la Grande Boucle.
“Estoy muy feliz. Es un gran logro para mi carrera y espero volverlo a ganar en el futuro”, declaró el ciclista colombiano en un mensaje de video.
El premio al mejor equipo fue para la selección de rugby de Sudáfrica, que conquistó el Mundial de Japón, venciendo en las elecciones al Liverpool campeón de Europa de fútbol y al equipo nacional femenino de Estados Unidos, campeón del mundo en Francia.
El capitán de los Springboks Siya Kolisi recogió el trofeo junto a otros seis integrantes del equipo campeón.
La esquiadora estadounidense Chloe Kim, de 19 años y especialista del snowboard, ganó en la categoría de mejor deportista de acción y la alemana Sophia Floersch lo hizo en la mejor reaparición de año, tras volver a pilotar un F3 después del gravísimo accidente que sufrió en el circuito de Macao a finales de 2018.
Oksana Masters, que nació con varias minusvalías provocadas por la irradiación tras el accidente nuclear de Chernobyl y que después emigró a Estados Unidos, se llevó el premio al mejor atleta discapacitado.
La Federación Española de Baloncesto recibió el premio al mayor ‘Logro Excepcional’ por los éxitos en los últimos 20 años de todos sus equipos, tanto masculinos como femenino, y el basquetbolista alemán Dirk Nowitzki fue distinguido con el premio a la ‘Trayectoria de Toda una Vida’.
Investigadores de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y del Conicet , desarrollaron este dispositivo, que ya cuenta con la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) .
Dengue Google
El doctor en biotecnología de la UNSAM, Diego Comerci, aseguró que lo bueno de estas tiras reactivas es que son «portátiles, con resultados rápidos y tienen un costo de producción nacional» y agregó que «es muy importante saber rápidamente donde esta geolocalizado el caso para poder tomar medidas con el domicilio del paciente».
Asimismo, el especialista expresó que «el dengue no se contagia de persona a persona, el vector de contagio es el mosquito, por eso es muy importante saber si un caso da positivo de dónde es, porque es muy probable que esa persona frecuente lugares donde haya más huevos».
Franco Goytía (economista), Carla Giménez, Federico Pereyra Bonnet y Lucía Curti (científicos del Conicet) fundaron el proyecto Caspr Biotech, que mediante una tecnología de diagnóstico molecular y la creación de un kit portátil para aplicarla, puede detectar de inmediato si un paciente tiene la enfermedad, y así solucionar uno de los grandes problemas para la contención de esta epidemia, que es su propagación durante el período de ventana, cuando es asintomática
Federico Pereyra Bonnet, Lucía Curti, Carla Giménez, Guillermo Repizo (la primera contratación de Caspr Biotech como director de Bioinformática) y Franco Goytía, creadores del kit de detección del coronavirus
Los creadores del diagnóstico de detección del coronavirus más rápido que existe en el mundo son argentinos. Uno de ellos, Franco Goytía, se encuentra en estos momentos en Nueva York, y desde allí habló con Infobae.
Con apenas 24 años, egresado de Economía de la Universidad de San Andrés, Franco y tres investigadores del Conicet –Carla Giménez, Federico Pereyra Bonnet y Lucía Curti–, idearon un kit de detección molecular portátil, que en apenas 60 minutos puede decir si una persona está infectada con el virus que hoy tiene en vilo al mundo, ya mató a más de mil personas y afectó a 43 mil.
El joven porteño se encuentra en Manhattan porque está en pleno road show: el proyecto Caspr Biotech –que llevan adelante los cuatro y patentaron en los Estados Unidos– aspira a conseguir inversiones por tres millones de dólares para que el dispositivo, que ya se probó con éxito en pruebas piloto en Misiones y en Brasil para detectar el dengue, se haga masivo.
Hasta el momento, Caspr tiene como inversores a Grid Exponential (una company builder de proyectos de biotecnología en América Latina) e IndieBio (el mayor inversor de biotech en el mundo, localizado en Silicon Valley). A través de ellos consiguieron cerca de 500.000 mil dólares para sus investigaciones.
Goytia –que por pedido de IndieBio se tuvo que mudar a San Francisco– comenta que “esto ha despertado el interés de organismos de salud de distintos países del mundo, así como de distintas instituciones a nivel mundial. Desde el CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en los Estados Unidos) hasta la fundación de Bill Gates que ha hecho un anuncio de destinar 100 millones de dólares para colaborar en la contención de la epidemia”. A pesar de ese interés creciente, por el momento el gobierno chino no se contactó con ellos.
Según Franco, el gran problema que existe hoy con el coronavirus –y en rigor con todas las enfermedades infecciosas– es que la detección se realiza con un método conocido como PCR. “Depende de laboratorios centralizados, personal capacitado, reactivos costosos e importados. Cuesta decena de miles de dólares y, en el mejor de los casos, hay un lapso de tres o cuatro días desde que se toman las muestras hasta los resultados. El coronavirus puede transmitirse de persona a persona por vía aérea, a través de un estornudo y otros tipos de contacto. Esto implica que su propagación puede alcanzar grandes magnitudes».
Una toma de temperatura en China. Esto detecta el síntoma, pero no evita el contagio en el período de ventana.
“En la actual epidemia, el método de screening o de detección se hace a través, digamos, de un termómetro de temperatura avanzado, pero que es básicamente eso. En pocos segundos lee la temperatura, pero a nivel de control de la epidemia tienen grandes falencias. El hecho de que las formas de detección estén basadas en los síntomas omite el período de ventana de la enfermedad, que puede ser de dos semanas o más, en las que la persona puede contagiar pero los síntomas como la temperatura corporal no lo expresan”, explica.
“Aquellas personas con síntomas positivos deben ser aislados en hospitales especializados hasta contar con la confirmación del laboratorio molecular. Esto implica una demora de varios días que, sumada al alto costo que implica, hacen que estos análisis no sean realizados de rutina para todas las personas. En muchos casos el paciente podría no tener coronavirus, pero se lo mantuvo aislado por días en la incertidumbre de si es que verdaderamente era o no portador del virus”, añade.
El valor de cada kit que están en condiciones de producir, según Goytía, “es más o menos de dos dólares. Es súper accesible. Para que te des una idea, en la Argentina trabajamos con un laboratorio en Misiones para la detección del dengue. Cuando conocieron la simplicidad y el costo del sistema, se emocionaron. Muchos reactivos de laboratorio, que son importados, no estaban llegando, y cada test les podía costar 15 dólares”. Cabe mencionar que el gobierno chino ya ha destinado alrededor de 5.500 millones de dólares para intentar detener la epidemia.
Franco Goytía en una charla en los Estados Unidos.
—¿Cuál sería la ventaja comparativa del dispositivo que crearon ustedes?
—Los virus y bacterias que infectan a las personas tienen características únicas, como una huella dactilar que los identifica. El diagnóstico molecular se basa en detectar esta huella única para identificarlo y combatirlo. Y lo novedoso es que a partir de la portabilidad de nuestro kit, en los aeropuertos o en distintos centros de salud, e incluso en la casa, se puede detectar la enfermedad a nivel molecular y evitar así el periodo de ventana. Contar con un método portátil para la detección molecular puede ser la diferencia entre controlar el virus o que se siga expandiendo a pesar de los esfuerzos de los gobiernos y los grandes centros de salud.
El método para detectar coronavirus en 60 minutos en acción.
—¿Cómo funciona el kit?
—La detección se hace a través de nuestro dispositivo más reciente: una tirita tipo Evatest que podemos configurar para detectar cualquier enfermedad infecciosa o mutación genética. Nosotros buscamos cuál es la secuencia del coronavirus y, a partir de eso, en una semana, lo sintetizamos y produjimos el test validado para esta enfermedad. A la tirita se le pone una muestra que, dependiendo de cada target, puede ser un hisopado nasal, orina o sangre. En este caso, lo aconsejable, por la concentración del virus, es un hisopado. En menos de 30 minutos la tirita muestra si da positivo, con una rayita negra, o negativo si no marca nada.
—¿En qué se basa la efectividad del test?
—En la tecnología llamada CRISPR, que ya tiene seis o siete años. Fue un impacto muy grande en la comunidad científíca, porque a partir de una edición genética se pudieron modificar organismos vivos de forma muy precisa, lo que dio el foco para desarrollar distintas terapias. Carla, Federico y Lucía venían trabajando con esa tecnología. Son un grupo pionero, que además de la parte académica estaban interesados en la aplicación concreta de este avance.
El proyecto de las agencias espaciales de Europa y EE.UU. buscará desentrañar los misterios de la estrella. La antena de la estación mendocina de Malargüe participará en la fase de lanzamiento y en las operaciones rutinarias de la misión.
La misión tomará las primeras imágenes de los polos norte y sur del Sol FOTO: GZA: ESA
En las primeras horas del lunes, según el horario argentino, está previsto el lanzamiento de la misión Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de la NASA que despegará desde Cabo Cañaveral, Estados Unidos, con destino al Sol. El objetivo es investigar como crea la heliosfera, una gran “burbuja” de partículas cargadas y campos magnéticos que expulsa el astro y que envuelve a cada uno de los planetas del sistema y da forma al espacio. Además, la misión tomará las primeras imágenes de los polos norte y sur del Sol y el vínculo con la Tierra a través de 10 instrumentos distintos, como telescopios de alta definición. Para obtener datos nunca antes logrados, la nave se aproximará a casi un cuarto de la distancia de nuestro planeta al Sol. Dado la distancia, para la comunicación con la nave se utilizará las antenas de Espacio Profundo de la ESA como la que está ubicada en la estación de seguimiento de satélites de Malargüe, Mendoza. “Están diseñadas para trabajar en una unidad astronómica de distancia o más y se utilizan para este tipo de misiones que son interplanetarias ya que tienen la característica de tener mucha ganancia para la recepción y amplificadores de muy alta potencia para la transmisión”, describió desde Malargüe el ingeniero Diego Pazos, director de operaciones Satelitales de Telespazio, empresa que le brinda el servicio a la ESA.
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