R茅cord en venta de LCD, autos, indumentaria, entre otros. Por donde se mire el pa铆s perfora los registros de a帽os anteriores. 驴Es sustentable esta euforia?

Enamorado de los extremos, el pa铆s pas贸, sin escalas, de una situaci贸n de pesimismo a una euforia de consumo.
Casi no hay rubro donde no se est茅 registrando un fuerte incremento real (es decir, por encima de la inflaci贸n) en las ventas. Desde los autom贸viles hasta el calzado, desde los televisores LCD hasta las escrituras inmobiliarias, los n煤meros crecen fuerte y, en muchos casos, llegan a marcar r茅cords.
Se trata de una situaci贸n que luce extra帽a si se recuerda que, a fin del a帽o pasado, las expectativas del p煤blico marcaban un profundo pesimismo.
Da cuenta de ello, por ejemplo, el 铆ndice de confianza del consumidor que elabora la Universidad Di Tella. Hacia fin de 2009, este guarismo se encontraba en uno de los niveles m谩s bajos desde la crisis del 2002. Y un trabajo de la consultora SEL, que dirige Ernesto Kritz, concluy贸 que esa ca铆da obedec铆a a las malas expectativas sobre el nivel de empleo y a la percepci贸n de una inflaci贸n creciente.
Ese estado de 谩nimo parec铆a confirmarse cuando, en febrero, tras un semestre de calma en el mercado cambiario, volvi贸 con fuerza la compra de d贸lares por parte del p煤blico y la salida de capitales, que super贸 los u$s800 millones.
El d贸lar, se sabe, es uno de los mejores term贸metros para medir el humor social argentino, y no es casual que los momentos de mayor fuga en los 煤ltimos tiempos hayan estado asociados a situaciones de incertidumbre pol铆tica, tales como el conflicto con el campo en 2008 o las semanas previas a la elecci贸n legislativa de 2009.
El boom menos pensado
Pero las 煤ltimas semanas han visto reinar la calma en el mercado de cambios. Tanto que el Banco Central pas贸 a ser comprador y hasta se dio el lujo de ganar reservas.
En contraste, el consumo creci贸. La gente est谩 comprando mucho, en todos los segmentos sociales y en todas las categor铆as de productos.
Una vista r谩pida a las cifras arroja este panorama.
鈥as ventas en los shopping centers est谩n creciendo en porcentajes de dos d铆gitos, en comparaci贸n con el a帽o pasado. Seg煤n el Indec, en marzo fueron un 41% superiores a las de 2009. De manera que, incluso tomando las estimaciones inflacionarias m谩s pesimistas (que marcan un 20% en los 煤ltimos 12 meses), eso implica un aumento real de 17%, y con tendencia a la suba.
鈥or su parte, en el sector automotor, el primer cuatrimestre marc贸 un alza de 18% en patentamientos, y cada mes est谩 marcando un nuevo r茅cord. En abril se lleg贸 a 50.000 operaciones, un repunte del 25% respecto del a帽o pasado. El ritmo de ventas actual permitir铆a llegar a un nivel de 690.000 autos vendidos en todo el a帽o. Sin embargo, los concesionarios prefieren mantener una estimaci贸n conservadora en torno de 580.000 unidades. El motivo es que no hay certeza de si las automotrices podr谩n entregar la cantidad de veh铆culos que demandar谩 el mercado interno. Por ins贸lito que parezca, es la misma industria, que el a帽o pasado baj贸 salarios y suspendi贸 turnos.
鈥n electrodom茅sticos se est谩 dando un fen贸meno singular. No s贸lo las ventas suben aceleradamente (el rubro de LCD registr贸 80.000 unidades vendidas en marzo y las cadenas retail esperan que termine el a帽o con un 86% de suba respecto del 2009) sino que adem谩s el consumo se est谩 centrando en la producci贸n local. Tal como informara iProfesional.com (ver 芦El ‘made in Argentina’ se pone de pie, gracias al boom de consumo y los descuentos禄 ), la producci贸n nacional de LCD duplicar谩 este a帽o a la de 2009.
鈥l mercado inform谩tico, que ya ven铆a creciendo a un ritmo vigoroso, incluso en momentos recesivos (tuvo un aumento de la actividad de 15,8% el a帽o pasado), crecer谩 este a帽o por encima del 20%, seg煤n la previsi贸n de la consultora Prince & Cooke. Las computadoras (sumando desktops y notebooks) podr谩n llegar este a帽o a una venta de 2,6 millones de unidades vendidas, lo que implica aproximadamente un 15% m谩s que el a帽o pasado.
鈥n calzado, otro mercado donde la actividad se mantuvo alta incluso durante la recesi贸n de 2009, se prev茅 una suba de 6%, de acuerdo con las estimaciones de la c谩mara sectorial. En cifras, implica que se superar谩n los 100 millones de pares, un nivel que colocar铆a a la Argentina entre los 10 principales productores del mundo.
鈥eneficiado, al igual que el calzado, por la cuotificaci贸n de importaciones, el rubro textil espera repuntar este a帽o y aumentar su volumen de ventas. En algunos rubros, como el de indumentaria infantil, la estimaci贸n de la c谩mara sectorial es que se incremente la comercializaci贸n hasta un 30% (medido en cantidad de prendas).
鈥 hasta alimentos y bebidas, que era el sector donde, por causa de la inflaci贸n, los economistas hab铆an puesto menores expectativas, est谩 tambi茅n mostrando signos de reactivaci贸n. Como consecuencia del impulso recibido a partir del plan de asignaci贸n universal por hijo, el consumo podr铆a subir un 5% en t茅rminos reales, dicen consultoras referentes del mercado, como Nielsen y CCR.
Una actitud racional
Si bien se esperaba una reactivaci贸n luego del recesivo 2009, la magnitud del consumo no deja de sorprender.
驴Es malo que los argentinos se lancen en masa a comprar? En este escenario, no todos lo ven como una se帽al positiva, porque advierten que, junto con los n煤meros impresionantes logrados en ventas, esta euforia viene acompa帽ada por otro r茅cord preocupante: la inflaci贸n m谩s alta de los 煤ltimos 20 a帽os.
La consultora Ecolatina, propiedad del ex ministro Roberto Lavagna, advirti贸 en uno de sus 煤ltimos informes que la expansi贸n de la demanda (que estima en 4,5% para el a帽o) no est谩 siendo acompa帽ada por una inversi贸n acorde.
Hay economistas que ya usan una nueva expresi贸n para denominar la situaci贸n actual del pa铆s: 鈥渞eactinflaci贸n鈥. Es decir, una combinaci贸n de reactivaci贸n con inflaci贸n, que se opone a la 鈥渆stanflaci贸n鈥 que era pronosticada por los m谩s pesimistas.
Carlos Melconian, uno de los analistas que acu帽贸 el t茅rmino, indic贸 que la reactinflaci贸n implica un crecimiento de menor calidad y menos estable que el que vivi贸 el pa铆s en momentos de mejores par谩metros macroecon贸micos.
Pero tambi茅n concluye que la coyuntura determina que sea la actitud m谩s viable para el Gobierno, porque cualquier intento de dominar la inflaci贸n con recetas tradicionales de ajuste tendr铆a un costo pol铆tico alto.
Los polit贸logos, en tanto, confirman este punto de vista. Para Santiago Rossi, director de Ipsos Mora y Araujo, el alto consumo no s贸lo determina una mejora del humor social, sino tambi茅n de la percepci贸n sobre la gesti贸n gubernamental.
鈥淗ay una visi贸n de los formadores de opini贸n p煤blica vinculados al Gobierno, seg煤n la cual la prioridad debe ser una marcha fuerte de la econom铆a鈥, analiza Rossi.
Revela que las encuestas de comienzos de a帽o hab铆an comenzado con expectativas m谩s bien negativas sobre la marcha del pa铆s. Y la inflaci贸n ascend铆a puestos en el ranking de preocupaciones.
鈥淎l Gobierno no lo perjudican las peleas con la oposici贸n ni con otros sectores como los medios de comunicaci贸n. Lo que lo perjudica es que la econom铆a se enfr铆e o que crezca la conflictividad social. Por eso, el boom de ventas y los altos ajustes de salarios le resultan favorables a sus intereses鈥, agrega Rossi.
En la misma l铆nea, Sergio Berensztein, director de Poliarqu铆a, no se muestra asombrado de que la gente se vuelque al consumo.
鈥淓sta inflaci贸n es totalmente diferente a la de otros momentos hist贸ricos de la Argentina鈥, sostiene el polit贸logo.
鈥淎ntes la gente adoptaba conductas defensivas, y era natural, porque adem谩s de subir los precios, hab铆a volatilidad cambiaria. Ahora, con la sensaci贸n de un d贸lar controlado, el consumo se transforma en una actitud completamente racional鈥, afirma Berensztein.
Tambi茅n destaca que las nuevas generaciones, que no conocieron los a帽os de inflaci贸n de tres d铆gitos, no necesariamente deber谩n adoptar las mismas reacciones de otras 茅pocas.
De todas formas, recalca que las mediciones de opini贸n p煤blica siguen marcando una visi贸n negativa sobre el momento del pa铆s.
驴Cu谩nto durar谩?
Uno de los temas que sorprende a los economistas es la ca铆da en las compras de d贸lares por parte del p煤blico.
Es que los pron贸sticos marcaban una alta demanda para todo el a帽o. Y la previsi贸n estaba vinculada no s贸lo a una mayor incertidumbre pol铆tica, sino al hecho de que la gente percibir铆a un atraso cambiario y se volcar铆a al d贸lar por verlo 鈥渂arato鈥.
驴Por qu茅 esta predicci贸n no se est谩 cumpliendo? Para Mariano Lamothe, economista jefe de la consultora Abeceb, es natural que la contracara de un alto consumo sea una ca铆da en la predisposici贸n a comprar billetes verdes.
鈥淯na cosa es que la gente perciba al d贸lar barato y otra es que lo vea inestable. Mientras haya una sensaci贸n de que la situaci贸n cambiaria est谩 controlada, el consumo seguir谩 alto鈥, afirma.
Pero la pregunta clave es cu谩nto durar谩 este boom, y si tiene bases s贸lidas. O se trata de un fen贸meno que pueda derrumbarse ante un m铆nimo cambio de viento en las condiciones externas.
La consultora Econviews, que dirige Miguel Kiguel, pronostica una recuperaci贸n sostenida, 鈥渜ue podr铆a, sin embargo, no estar exenta de algunos retrocesos mensuales, en particular durante la segunda mitad del a帽o鈥.
Melconian tambi茅n cree que no hay que entusiasmarse con una prolongaci贸n consumista a largo plazo.
鈥淓n 鈥榬eactinflaci贸n鈥, la suba del nivel de actividad no s贸lo no es contundente, sino que tampoco es pareja a lo largo del a帽o. No necesariamente es de largo alcance, es intermitente y paso a paso. A dos o tres trimestres buenos, le puede seguir alg煤n freno. Los motores genuinos tienen bases s贸lidas -cosecha, Brasil-, pero tambi茅n est谩n los motores endebles: d茅ficit fiscal y maquinita para el financiamiento inflacionario鈥, escribi贸 en un informe.
En tanto, Lamothe, de Abeceb, cree que no hay probabilidades de que el pico de consumo dure mucho m谩s que este a帽o.
鈥淰a a haber un nuevo impulso en junio, porque en esa fecha entran en vigencia muchos acuerdos de ajustes salariales, y la gente percibir谩 una mayor capacidad de compra. Pero las dificultades en el control de la inflaci贸n hacen dif铆cil pensar que esto se prolongue m谩s all谩 de fin de a帽o鈥, afirma el economista.
Es curioso que el ex ministro Domingo Cavallo, el principal predictor de que el pa铆s se encamina hacia un escenario de 鈥渆stanflaci贸n鈥, considera que la actual bonanza podr铆a prolongarse por lo que resta de este per铆odo de Gobierno.
鈥淟amentablemente, cuando se inicie un proceso de estabilizaci贸n, aun bien dise帽ado, el impacto inicial va a ser estanflacionario. Creo que ello no va a ocurrir en 2011 sino despu茅s del cambio de Gobierno鈥, escribi贸 en su blog.
Expectativas positivas
Pero, 驴qu茅 piensan los protagonistas del boom de producci贸n, ventas y consumo? Del lado de los empresarios, m谩s all谩 de las cr铆ticas sobre la inflaci贸n, hay optimismo. Una encuesta realizada por PriceWaterhouse, difundida en el congreso del Instituto Argentino de Ejecutivo de Finanzas, revel贸 que el 80% de los ejecutivos consideran que sus empresas crecer谩n este a帽o.
Otros indicadores confirman ese camino, como el 鈥溍璶dice l铆der鈥 que elabora la Universidad Di Tella, que adelanta algunas tendencias de la econom铆a.
Lucas N煤帽ez, investigador de esa casa de estudios, se帽ala que el 鈥溍璶dice l铆der鈥, ya desde mediados del a帽o pasado, marc贸 un cambio de tendencia.
Pero la confianza del consumidor, uno de los indicadores que se ponderan dentro de dicho 铆ndice, continu贸 en ca铆da hasta fin de a帽o, cuando se registr贸 un quiebre.
鈥淪uele haber una correlaci贸n entre este indicador y lo que luego ocurre en la actividad econ贸mica. Hay un per铆odo de entre tres y seis meses entre que se mide un cambio en la expectativa de la gente y se evidencia un impacto, en especial en ventas de shopping centers, supermercados, patentamientos de autos y escrituras de inmuebles鈥, indica N煤帽ez.
Para el investigador, la evoluci贸n de estos 芦term贸metros禄 permiten predecir una continuidad en el crecimiento de la econom铆a para los pr贸ximos meses.
Fernando Guti茅rrez
Fuente : iProfesional.com
http://economia.iprofesional.com/notas/98319-El-2010-o-el-ano-en-que-la-Argentina-batira-todos-los-records-durara.html