El Estado viene comprando bonos con cupón atado al PBI a precio de ganga.
Reducción en los montos admitidos a cotizar.
r Gustavo Bazzán | [email protected]
La fuerte recompra de bonos de la deuda que aplicaron, en tandem, el Tesoro y el Banco Central, representará un alivio en un pago emblemático del canje de deuda: el de los cupones ligados al PBI. Gracias a esas operaciones, se alcanzaría un ahorro de 900 millones de dólares.
Los dueños de esos cupones cobran si el Producto Bruto crece por encima de un piso establecido. En diciembre próximo, se pagará en función del crecimiento económico de 2008. Se calcula que el pago debería oscilar entre 1.800 y 2.000 millones de dólares.
Lo concreto es que desde fines de 2008 y lo que va de este año, el Gobierno ha aprovechado las bajas cotizaciones de los cupones PBI para rescatar buena parte de ellos a precio de ganga.
Estimaciones privadas hablan de que el Gobierno podría saldar esa obligación (agendada para el 14 de diciembre) pagando no más de 900/1.000 millones de dólares, es decir exactamente la mitad. Como no se sabe a qué precio se efectuó la recompra, es difícil calcular el ahorro logrado a partir de esa operación.
Una parte de la recompra de deuda se hizo con la capacidad de pago prevista para los cupones de los bonos no canjeados. Es una obligación que surge del canje de deuda concretado en 2005 y está vigente hasta este año. Por esa vía se debieron utilizar el año pasado entre 500 y 600 millones de dólares.
Pero el rescate de deuda también lo hizo el Banco Central. Si bien técnicamente el BCRA se convierte en acreedor, lo importante aquí es que es mucho más manejable una deuda con un organismo público que con un acreedor privado.
Días atrás, el ministerio de Economía informó oficialmente cómo se redujo la circulación de un conjunto de títulos públicos.
La Oficina Nacional de Crédito Público comunicó a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires que el «monto admitido a cotizar» de los cupones PBI denominados en pesos (TVPP) bajó de 82.547 millones de valores nominales a 38.723 millones, es decir una reducción del 54 por ciento.
Más leve fue la reducción de los cupones PBI en dólares bajo ley de Nueva York (TVPY): bajó un 9%; en tanto la circulación de los bonos de descuento en pesos (DICP), bajó un 19%. Estas reducciones no contemplan los bonos en poder del BCRA.
A grandes rasgos, la información oficial se complementa con los datos volcados en un informe de la consultora Bein & Asociados, que a principios de mayo estimó que el Central tendría en la actualidad el 24% de la emisión de los cupones en pesos y un 14% de los denominados en dólares.
Para los analistas, lo que verdaderamente importa de este escenario es que el Gobierno logró recuperar deuda a bajo precio (o su principal tenedor es el propio Estado, ya sea el Central o la Anses) y por lo tanto la deuda en manos privadas se redujo sensiblemente, lo que le da más margen de maniobra para refinanciar pasivos, al menos hasta que el Gobierno logre conseguir fondos en los mercados de capitales.
De hecho, según el informe de Bein, la Anses se convirtió, durante 2008, en el principal acreedor del Tesoro Nacional, acumulando el 54% de la deuda intra sector público y el 17% de la deuda pública total.
Por su parte, el BCRA tendría, siempre según este estudio, el 35% de la emisión de Discount en pesos, el 7% del Boden 2012 y la maitad de los Bonar VII y Bonar X.
El alivio parcial que significa este escenario es el que, en parte, convenció a los analistas e inversores de que el Gobierno tendría caja para hacer frente a los vencimientos. Quienes creyeron en ese horizonte, son los que impulsan desde abril la fuerte suba de los títulos públicos